miércoles, 16 de julio de 2014

En la matriculación de Ma.

Tengo la sensación de que últimamente empiezo así todas las entradas, pero aunque no os lo creáis, se me cae la cara de vergüenza por tardar tanto en publicar ...y no sabéis lo incómodo que es escribir con la cara en lo alto del teclado.

El otro día acompañé a Ma. a formalizar su matrícula en la UAB (ops, ya he dado una pista) porque al final, sacó la nota necesaria para iniciar sus estudios de Educación Primaria en inglés. Parece ser que las plazas no son muchas y la nota de corte varía año tras año (como todas, ¿ no?) en función de la demanda. El caso, como decía es que entró y me pidió que la acompañara a matricularse. Uno que es bueno (y tonto) accedió, eso sí advirtiéndole que la acompañaría a la Universidad, pero no al trámite de la matriculación. Aceptó. ¿Os he dicho que soy tonto? Pues eso, que la acompañé también hasta la Facultat de Ciències de l'Educació y cuando la llamaron me quedé fuera.

El cartel que había fuera del aula de informática en la que se matriculaban los/as alumnos/as pre-inscritos anunciaba que se trataba de una "Automatriculación asistida" ¡Qué cosa más rara, ¿no?! Pues no, porque era tal y como uno se imagina. El alumno/a se planta ante un ordenador y cuando se le plantea una duda, levanta el brazo y una chica le asiste. Eso es así salvo que seas de las "afortunadas" a las que se le bloquea el programa de matriculación. Y a Ma. se le bloqueó en la fase final, esa en la que introduces los datos bancarios. Levantó la mano y comentó lo que le pasaba. "¡Ahí va!, se ha bloqueado. Lo miraremos al final", le contestaron. ¡Y tenían razón en ambas cosas!: se había bloqueado y la dejaron para el final, muy para el final. Mientras tanto, el padre de la criatura esperaba pacientemente fuera.

Al salir me contó lo que había pasado. Me dijo que la responsable de las matriculaciones en esa Facultad, al ver que era familia numerosa, le preguntó "¿Familia numerosa?", contestando ella, "Sí, especial" (se refería a la categoría, no a la familia ... que también). El resto de la conversación fue como sigue:

R (responsable): Ah, ¿sí?, ¿Cuántos hermanos sois?

Ma: 6

(...)

R: Así, te saldrá muy bien de precio porque al ser familia numerosa, casi no pagas nada

Ma: Ya, pero hasta ahora mis padres siempre han pagado mucho

(...)

R: Debes ser consciente de la suerte que tienes y debes aprovechar este beneficio, porque el resto de alumnos paga y mucho. No estaría bien que no te lo tomaras en serio y estuvieras más tiempo ...

Ma: No, no te preocupes

Llamadme susceptible, pero aluciné un poco con esos comentarios. Es más, sospecho que al detectar lo de familia numerosa, la dejaron para el final. Seguro.  Ma. ya me contó que la notó especialmente "beligerante" con ella desde que conoció que era familia numerosa. Bueno, además de darle la bienvenida al mundo real, le advertí de algunos de los prejuicios que en éste -y otros muchos- temas existen en nuestra sociedad.

No entraré a explicar que eso de la familia numerosa merece como mínimo el mismo respeto que cualquier otra opción, sino que aprovecharé -ya lo he hecho en otras ocasiones- para destacar que es muy beneficiosa para la sociedad. Independientemente de otras consideraciones, por el mero hecho de aportar mano de obra y contribuyentes (que, entre otras cosas, serán los que pagarán las pensiones de otros) para el futuro merecen un trato distinto al que se les dispensa.

miércoles, 9 de julio de 2014

Lo propio de estas fechas

Son raros estos días. Sí, lo son. 

Nos levantamos algo más tarde de lo habitual, 30 minutos para ser exactos. Sin embargo, eso que ganamos de "descanso" alargando el sueño, lo perdemos (al menos yo) con el estrés de antes de salir de casa. "Vaaaa, Q., que mamá ya ha ido a buscar el coche al garaje". "Veeeenga, JP, espabila", "S., ¡¿todavía estás así?!"

Cuando ya se han ido éstos, me toca despertar a Ma. y P. Les dejo dormir un poco más porque no hay colegio y porque no entran a trabajar hasta tarde (el horario de Ma. es de 12 a 17 h. y el de P. de 14 a 17 h). Ahí empieza el drama: "Jo, papá, ¿por qué nos levantas tan temprano? Estamos de vacaciones" Ni es tan temprano (las 08:45 h, ni están de vacaciones, pero bueno. Una vez se han levantado con esa mala cara del que cree que está haciendo un acto heroico tras dormir algo más de 8 horas y mientras siguen murmurando cosas ininteligibles (no hay que ser  muy listo para saber que siguen cabreados por haber "madrugado"), debo transmitirles los encargos que deben cumplir antes de irse. El cabreo aumenta considerablemente y las frases típicas son aquellas como "Parecemos esclavos", "Soy el único de mis amigos que trabaja tanto en su casa". Vamos, un clásico (y falso)

Mi. sigue en Irlanda. El primer día que hablé con él me dijo que estaba muy contento porque le había tocado una familia a la que le gustaba el fútbol (podría seguir el Mundial de Brasil ... ¿o es de Alemania?) y que el cabeza de familia conocía ¡al Sevilla! Veo que, no solo le gusta, sino que entiende de fútbol. 

Q. se va mañana 10 días de campamento. Tiene muchas ganas ... y nosotros también. Entre otras cosas, será la prueba de fuego para ver si el desorden crónico de su habitación depende solo de él o si JP y S. tienen mucho que ver (ésta es mi sospecha) con ello.

El día 19 viene nuestro ahijado que vive en Ecuador a pasar unos días con nosotros antes de que el 26 lleguen sus padres. Lo disfrutaremos todos durante unos días y estoy seguro que lo pasaremos muy bien. Los niños están deseando que llegue

Y la falta de ideas para escribir entradas en el blog sigue con su paso firme. Es verdad que voy algo más ocupado que antes, pero os puedo asegurar que no es ésta la causa, como tampoco lo es la pereza. Es como si ya no tuviera temas a tratar (que puede ser). Tengo la sensación de que ya os he contado todo lo que tenía que contar. Tampoco tengo yo una vida tan repleta de acontecimientos como para tener lleno este espacio. Como habéis visto, es de lo más normalita. Eso sí, prometo estar más atento a mi alrededor para contaros todo aquello que vea y que sea merecedor de ser explicado

martes, 1 de julio de 2014

Diarios y periódicos

Hoy, no sé por qué, he decidido daros una clase magistral de periodismo. Ya sabéis, lo normal es que un tipo que no tenga ni idea de periodismo, escriba sobre esta materia y lo haga así, sin más y sin importarle lo más mínimo (¿no es lo que hacen la mayoría de los tertulianos televisivos?)

No trataré el clásico dilema de si la prensa debe limitarse a dar noticias de una forma aséptica o si, por el contrario, debe hacerlo siguiendo su línea editorial aunque se trate de una noticia sobre un accidente ferroviario. No, no, hoy trataremos un tema mucho más apasionante: los nombres de los periódicos (limitado a periódicos españoles y muchos de ellos con una tirada más bien limitada).

Tras una rápida y nada exhaustiva búsqueda en internet, he localizado unos cuantos periódicos o diarios (acabo de dar ya los nombres de alguno de los más importantes) que pasamos a analizar. Insisto, solo analizaremos su nombre:

- ABC: Diario de tirada nacional, aunque con una edición especial en Sevilla, que debería recoger lo más elemental de la actualidad. A tenor de su nombre, vendría a ser como un periódico para los niños. El ABC sería a la prensa lo que los Cuadernos Rubio son a la novela.

- Diario de (Sevilla, Mallorca ...): Hombre, original, lo que se dice original no es este nombre para un ... ¡exacto, para un diario!

- El Periódico: Me remito a mi anterior comentario.

- La Opinión: Lo he visto en varias provincias españolas. Me parece un poco pretencioso porque ese nombre debe ir unido al de una provincia y, claro, erigirse en la opinión de toda una provincia ...

- Ideal: El autor de este nombre seguramente tampoco tenía abuela. Además, recuerdo que existían unos cigarrillos que se llamaban así, lo que podía llevar a más de una confusión. Seguro que más de uno se había leído el cigarro y fumado el periódico. Quizá el que inventó el nombre.

- La Voz de ...: También hay que añadir una localidad o incluso Comunidad Autónoma. Qué manía en erigirse en representante de toda una población.

- La Tribuna de (Ciudad Real, Toledo, Albacete ...): Debe ser, imagino, una versión local del Herald Tribune. Seguro.

- El Faro: Toda una alegoría a la intención que persigue ese diario.

- El Pueblo: No sé si lo que querían era hacer un homenaje a sus lectores o a su lugar de veraneo.

- El País: Un poco más a lo grande, pero básicamente como el anterior.

- El Mundo: Como los dos anteriores, aunque aquí, al padre de la idea, se le fue un poco la mano, ¿no?

- La Razón: Supongo que es una continuación de los famosos anuncios que dicen "Razón: aquí" Pues eso, ahí te dan la razón.

- Heraldo de (Aragón el más conocido): Muy relacionado con La Tribuna por su común origen (Herald Tribune). Unos cogen la primera palabra y otros, la segunda. Así, sin más.

- La Crónica de ...: Muy periodístico el nombre, pero muy poco currado. estoy convencido que si el primer día de clase coges a los alumnos de 1º de Periodismo y les pides que inventen nombres de periódicos, veríamos algo más de imaginación. Existe, al parecer, una versión en Euskadi (Kronika). Sí, ya sé, escrito así a mí también me parece polaco.

- La Verdad: Reconozco que éste me ha robado el corazón. Déjate de Razones, Países o Mundos, Faros y Tribunas, aquí tenemos "La Verdad" (que así, con mayúsculas, acojona más). ¿Los demás? meros aficionados.

- El Adelantado (Segovia): A éste le guardo especial cariño porque durante un tiempo y por motivos profesionales, tuve que viajar asiduamente a esa ciudad castellana para intervenir en un juicio (que se alargó durante semanas) en defensa de los intereses de mi entonces empresa y el primer día de sesiones en este diario apareció el siguiente titular en primera página "Empieza el juicio de la Gescartera segoviana". Con un par

- La Vanguardia: Salvo en la época franquista en la que al nombre se le añadió la coletilla "Española", siempre se ha llamado así demostrando así su total independencia y ... Ah, no, que solo hablábamos de nombres. Pues eso, que siempre es mejor llamarse así, que no la Retaguardia.

- De Luns a Venres: Es de La Coruña y deduzco, llamadme sagaz, que solo se publica 5 días a la semana.

- Las Provincias: Es un clásico de Valencia y supongo que se refiere a las que conforman su Comunidad Autónoma.

Bueno, lo dejamos aquí porque esto ya cansa, quedaría una entrada muy larga y no tengo ganas de seguir escribiendo.

Ah, bienvenidas a las nuevas seguidoras.

jueves, 26 de junio de 2014

Los malditos deberes de verano

Tranquilos, ya he pedido hora en el médico. Esto de escribir dos entradas seguidas no me pasaba desde ... humm .... hace dos años, creo.

Ayer os amenacé con dedicar una entrada a los deberes de verano y, aunque pensaba escribirla, no pensé que lo haría tan pronto. La culpa (siempre hay que buscar un culpable) es de Sunsi, que ayer me hizo un comentario "picándome" y aquí estoy yo para aceptar -gustosamente- el reto.

Vaya por delante que uno no había oído la expresión "deberes de verano" en su -larga o corta- vida. En mi época existía un curso escolar (como ahora, ¿no?) en el que se impartían una serie de materias, cada una de ella con sus lecciones. Existían también unos exámenes (evaluaciones y más adelante trimestrales y cuatrimestrales). Los exámenes no solo servían para molestarnos, sino que básicamente su función era evaluar (de ahí lo de evaluaciones) el conocimiento que sobre la materia impartida tenía el alumno. De esta forma, al acabar el curso y dependiendo de la nota obtenida en la asignatura, podías aprobarla o suspenderla. Si se suspendía (se dejaba en suspenso), se volvía a examinar en septiembre, es decir, pasadas las vacaciones pasado el verano. ¿Se va pillando? En resumen, los alumnos que no habían superado el examen a final de curso (normalmente en junio), tenían trabajo durante las vacaciones. Es muy sencillo, si no habían trabajado durante el curso, debían hacerlo en verano.

Era algo muy sencillo, todo el mundo lo entendía ... ¡incluso los que habían suspendido! Un alumno suspendido podía discrepar de la nota, considerar que el profesor había sido injusto con él (el consabido "me tiene manía", que es ya muy antiguo), pero nunca -y nunca, es nunca- cuestionaba el hecho de tener que "trabajar" en verano.

Ahora todo ha cambiado. Cuando un alumno acaba el curso, tiene deberes de verano sí o sí. Da lo mismo cómo le haya ido el curso, da lo mismo que haya aprobado con un cinco raspado, que haya sacado un Notable o, incluso, que tenga un Excelente ... ¡tendrá deberes de verano! ¿Es eso justo? Podría darse el siguiente caso:

Pepito (que ha suspendido tres asignaturas): Juanito, ¿quedamos mañana por la mañana para montar en bicicleta?

Juanito (que se ha sacado el curso con una media de Notable): No, no puedo hasta las 12. Antes tengo que hacer deberes de verano

Pasemos ahora, si os parece (¡qué tontería!, si no os parece, también pasaremos), a citar algunos puntos "delicados" de los deberes de verano:

- ¿Son deberes para los niños o para los padres? Si alguno piensa que lo digo porque tenemos 6 hijos, se equivoca. Evidentemente que ese hecho multiplica las consecuencias, pero el hecho de tener un solo hijo implica que establezcas un horario (que se cumplirá o no y que, siempre, conllevará discusiones y/o tensiones) para hacer los deberes de verano. Además, más de una vez toca repasar esos deberes y casi siempre solucionar -o intentarlo al menos- las dudas que surgen al hacerlos.

- Tampoco son una barbaridad, se trata de que el niño/a no pierda el hábito de trabajo adquirido durante el curso. Además de dudar sobre si realmente lo ha llegado a adquirir, siguiendo este argumento sería más fácil no hacer vacaciones y seguir con ese ritmo (y hábitos) del curso.

He llegado a ver "cuadernillos" de verano, que ya el hecho de mencionarlos así (cuadernillos) es un insulto, no solo a la lengua, sino a la inteligencia. Si eso es un cuadernillo, ¿cómo será un cuaderno?

- Pobre del que no los haga. Cuando nuestros primeros hijos empezaron a tener deberes de verano, yo pensaba que era, eso, una forma de tenerlos entretenidos y ocupados para esos ratos muertos del tedioso verano (¿tedioso? ¡Exijo el derecho de los niños a aburrirse!). Total, si no acababan el "cuadernillo", no pasaba nada ... ¡Já! Recuerdo a más de uno de nuestros hijos sufriendo cuando se estaba acabando el verano porque no había acabado el "cuadernillo". Después, cuando el segundo día de curso traía una nota del profesor en la agenda diciéndonos que el niño no había hecho to-do el "cuadernillo" entendí ese sufrimiento.

- El profesor ¿qué culpa tiene de todo esto? Imagino que, como la mayoría de nosotros, estará deseando descansar y no desear que llegue septiembre para "corregir" (supongo que solo mirará las hojas por encima intentando detectar alguna en blanco) unos cuantos "cuadernillos"

- Si un niño no ha hecho todo el "cuadernillo" queda ya marcado. Puede parecer una exageración, pero he vivido en carne propia alguna tutoría (la primera del curso, ya sabéis, esa que sirve como una primera toma de contacto con su tutor y que básicamente le sirve a él para que los padres del informen sobre el angelito que le ha tocado) en la que el profesor, tras sacar a colación el tema del pu... "cuadernillo", saca también conclusiones sobre la laboriosidad del alumno, la mayoría de las veces, precipitadas.

- No es gratis. Quizá no sea un punto primordial, pero el hecho de tener 6 hijos en edad escolar, hace que hablemos de cierto presupuesto.

Si cada día soy más contrario a los deberes durante el curso, imaginaos lo que pienso acerca de los deberes de verano. Aun así, y  a riesgo de parecer un padre cabreado o excesivamente blando con los hijos, se me plantean diversas dudas: ¿No trabajan ya durante el curso como para merecerse unas vacaciones?, ¿no lo hacemos los mayores?. ¿Tanto se les atrofia el cerebro porque estén un tiempo sin hacer deberes?. ¿No pueden aplicarse esos conocimientos, supuestamente adquiridos durante el curso escolar, con ejercicios más prácticos? ¿Por qué ahora que las corrientes pedagógicas más progresistas y avanzadas utilizan conceptos como "interactuar" (que hasta el corrector me lo subraya) los deberes siguen siendo como los de toda la vida? Y la más importante, ¿es realmente positivo para el niño/a hacer estos deberes?

Aunque lo no lo parezca, me he comedido un poco.

miércoles, 25 de junio de 2014

No hay cole ... ni vacaciones

Una vez más llegamos a esa agradable época del año en la que "ni chicha, ni limoná". No hay cole, pero tampoco vacaciones. Suerte que este año, esta situación no se alargará mucho. Me explico.

Es cierto que A. y yo seguimos trabajando. A. lo hará hasta el 25 de julio, cosa que conviene aclarar para aquellos que equivocadamente piensen que trabajando en un colegio ya está de vacaciones. Ese planteamiento es correcto si se trata de un/a profesor/a, pero no si nos referimos a personal administrativo. Ya tenemos claro que nosotros dos trabajamos y que no hay colegio, por lo que ... ¿qué hacemos con los niños?

Curso de verano: Apuntamos a Q., JP y S. al que organiza el propio colegio. Es más económico y más cómodo, pues cada mañana se irán con A que, como ya he adelantado, sigue trabajando.

Irlanda: J., la mujer de D., desarrolló hace años un trabajo profesional que, desde hace poco, ha retomado fundando su propia empresa: la organización de estancias de niños españoles en Irlanda para aprender y/o perfeccionar el inglés. Pues eso, que Mi. se va a pasar un mes en ese bonito y verde país. Se va el viernes y estará alojado con una familia autóctona. También harán mucho deporte y actividades lúdicas, entre ellas, vela. Aunque no creo que sea exactamente igual a lo que se hace por aquí ... de entrada, necesita un traje de neopreno, lo que nos da una idea de que la temperatura ambiente y del agua no es la misma que en España.

Trabajo en un club de padel: Tengo un cliente que montó un padel indoor hace unos meses. Para este verano a organizado un "campus" para niños y necesitaba monitores. Pues ahí aparece P. Hoy sabrá finalmente si trabajará y cuánto tiempo, pues hasta que no se ha acabado la fase de inscripción, no sabía cuántos necesitaría.

Curso de verano: Ya está repitiéndote otra vez, pensará alguna/o. Pues no. Esta vez se trata del Curso de verano que organiza el que hasta hace unos días era el colegio de Ma. y parece que puede trabajar allí de monitora. Le puede ir muy bien porque, además de ganarse un dinero, podrá empezar a practicar eso que parece va a estudiar. Estamos pendientes de su nota de selectividad (los resultados los sabrá el viernes) y ver si entra en los estudios que quiere cursar: Magisterio con inglés. Esperemos que sí.

Así, a simple vista, parece todo muy bonito (y lo es) y muy bien organizado (que también), pero para eso hay que pasar por unos días (gracias a Dios, este año son muy pocos) en los que viven como en una especie de limbo. Lo que decía al principio de esta entrada: no hay cole, pero tampoco vacaciones. Los mayores se ocupan de los pequeños, se reparten las tareas del hogar y ... ¿A que suena bien? Ésa es nuestra meta, otra cosa es que lo consigamos. Lo normal será que se peleen por no hacer los encargos, discutan sobre quién ha hecho más y quién menos, les cueste un mundo levantarse por las mañanas y acostarse por las noches, pongan mala cara cuando tengan que hacer los famosos "deberes de verano" (de verdad, recordadme que un día escriba una entrada sobre esto) ...

¿Cuánto falta para que empiece otra vez el cole?

jueves, 19 de junio de 2014

Las verdaderas causas del fracaso

Me parece que a estas horas casi todo el mundo (sí, sí, el mundo ... y nunca mejor dicho) sabe que la selección española de fútbol ha sido eliminada del Mundial de Brasil. No voy a entrar en sesudos análisis que expliquen esta debacle (recordemos que es la vigente campeona del mundo y ha sido eliminada a las primeras de cambio, siendo incapaz de marcar más de un gol y encajando siete) por cuanto, a mi entender, solo existe una explicación: ha sido la prensa deportiva madrileña la que ha hecho la convocatoria. ¿No os acordáis de aquellos artículos alabando al pendenciero Diego Costa o las encendidas defensas de Paquetorres o ...? Vamos, para entendernos, si a mi hijo JP (3º de Primaria) le presto el juego de la PlayStation FIFA14 y le encargo la convocatoria de los seleccionados, lo hace mejor.

Pero no, no voy a insistir en eso, voy a intentar buscar otras posibles causas por las que España ha sido eliminada tras disputar solo 2 partidos:

1ª) Los jugadores, en un alarde de generosidad y conscientes de la situación de crisis que vive nuestro país, han decidido renunciar a la prima que habían pactado por ganar (ahora suena a chiste) el Mundial. Recordad que la cifra era de 750.000 € por jugador, la más alta -con diferencia, de todas las selecciones participantes.

2ª) Los jugadores -y nosotros sin saberlo- son monárquicos a más no poder y no querían perderse un día histórico como hoy con la coronación de Felipe VI. Lo que no sabían es que histórica ha sido su eliminación y que, aunque quisieran, no llegan a tiempo, todavía tienen que jugar contra Australia.

3ª) Siguiendo con la tesis anterior (jugadores monárquicos hasta las trancas), éstos han decidido solidarizarse con Don Juan Carlos I y si él ha abdicado ... ¡pues nosotros también!

4ª) Se rumorea que había algún aficionado del otro equipo de Sevilla al que se le ocurrió ir a Marcaná con una bandera española en la que en su interior figuraba el escudo de su equipo.

5ª) Vicente del Bosque, en las diferentes charlas que imagino (ahora ya lo dudo) debió tener con sus jugadores les insistió en la idea de que había que evitar como fuera un cruce con Brasil.

Mientras muchos españoles siguen cabreados con su selección y Sergio Ramos sigue pensando que hay que darlo todo en el partido de vuelta, existe una parte importante de la población que está contenta. No, no me refiero a esos catalano-holandeses-chilenos que gastan sus petardos con los goles que recibe la selección española, sino a las mujeres. La gran mayoría de mujeres -y lo entiendo- están contentas porque su marido-novio-pareja (llamadlo como queráis) ya no estará abducido con el fútbol.

Quiero acabar mi entrada de hoy agradeciendo a  muchos tuiteros los tuits de anoche durante y al acabar el partido de España. Algunos fueron realmente geniales. Destacaré solo alguno de ellos, los que se puedan reproducir sin necesidad de buscar el tuit, capturar la imagen y colgarla aquí:

"Si ganamos a Australia tres veces, pasamos"

"El que ha triunfado es Cruzcampo invitando a cañas con cada gol de España"

"¿Os acordáis de cuando nos quedábamos siempre en cuartos? Qué tiempos aquellos"

"Siempre pedí ver al Betis jugar como España. El destino no me entendió y estoy viendo a España jugar como el Betis"

"¿Y este fiasco computa en la España de Juan Carlos I o de Felipe VI?"

martes, 10 de junio de 2014

¿Otro virus?

Ya no sé si este blog es muy importante y merece todo tipo de ataques por parte de virus informáticos o, al revés, como porquería que es, atrae a todos estos virus.

Esto más que una entrada es un grito de socorro, un SOS virtual esperando un alma (virtual o no) caritativa que me dé una solución a mi problema.

Como sabéis los habituales de este bog, no existe ninguna criba a la hora de comentar aquí. Cualquiera puede hacer un comentario y automáticamente aparece publicado aunque diga una barbaridad, no sé, lo peor que se os pueda ocurrir ... hummm ... ¡el Sevilla FC es un equipo vulgar! Pues a pesar de la herejía, este comentario aparecería publicado.

Pues bien, desde hace un tiempo recibo multitud de mensajes (cuando digo multitud quiero decir muchos) diarios con comentarios en inglés que, evidentemente, nada tienen que ver con la entrada que aparentemente comentan y que, la mayoría de las veces, enlaza una página web que, por supuesto, ni se me ha ocurrido visitar. Todo empezó hace un tiempo con esta entrada, entrada a la que le guardo cierto cariño por ser la que dediqué a explicar mi descubrimiento de un gran blog (y una gran autora): Dolega. Cuando miro las estadísticas del blog, esta entrada aparece como la que ha recibido -con diferencia- más visitas. Y ya digo, no por su calidad, sino por un virus que hace que reciba multitud de visitas y todo tipo de comentarios (debo aclarar que tengo instalado un sistema por el que todo comentario que llegue después de 14 días de haber publicado la entrada, necesita moderación, de ahí que no aparezcan).

Cuando creí haberme acostumbrado a tan molesto visitante, aparece un nuevo virus de igual formato que el anterior y que ha hecho de este post su puerta de entrada (¿no os parece bueno el juego de palabras?. ¡¡Puerta de entrada!! ¡Sí, puerta ... de ¡entrada! ¿Ya?) La diferencia de este virus con el anterior es que esos mensajes me llegan (y medio bloquean a mi dirección de correo electrónico, pero luego no aparecen publicados en la entrada, a pesar de no haber transcurrido 14 días desde su publicación.

¿Alguien tiene una solución para este molesto contratiempo?

PS Por cierto, ayer tuvimos barbacoa en casa de D. y J, a la que asistieron Je. y M. (no pongo más datos esperando comprobar qué nivel de seguidor habéis alcanzado si los reconocéis). Lo pasamos genial, como siempre, pero ... ¿siempre hay un pero? recibí una tarjeta amarilla en forma de comentario por parte de J. y M., que me decían que llevaba un considerable retraso en la publicación de entradas. Y lo peor de todo es que tienen toda la razón, así que no hay excusas. A ver si recupero un poco el ritmo.