martes, 7 de mayo de 2013

Cosas que pueden pasar si tienes una mascota (y niños)

Perla (qepd)
Hace algo más de un año os contaba aquí que SS.MM. los Reyes Magos de Oriente, a través de su padrino, le habían traído a Q. una mascota, un conejo para ser más concretos y de angora para que os hagáis una idea de cómo podía ser esa bola de pelo. "Perla" fue el nombre elegido por Q. al conocer que el bicho era hembra. Lo sé, poco original, pero tampoco es plan ponerle nombre de rey visigodo, aunque yo soy más de llamar a cada animal por su nombre de especie:

- ¡Qué gracia!, ¿tenéis un conejo?.

- Sí (lo estás viendo, pero bueno)

- ¿Y cómo se llama?

- Conejo, como la lejía.

Al principio, como imagino suele pasar en todas las casas en las que hay niños, aquello era una locura. El pobre animal pasaba de unos brazos a otros sin solución de continuidad y con una ausencia total de delicadeza. En definitiva, que el conejo estaba deseando que lo dejaran en su jaula para descansar de aquellos humanos.

Perla fue creciendo (nada de en sabiduría y bondad, solo en tamaño) y aquel animalito tan mono se convirtió en una enorme bola de pelo. Cada día que pasaba me recordaba más a aquellas bolas de ¿hierbas secas? que aparecen en las películas del Oeste (y solo ahí, porque nunca más las he visto) cuando hace algo de viento.

Llegó el verano y se planteó un nuevo problema: ¿qué hacemos con el conejo? Me adelanto al pensamiento de más de uno/a y le contesto. Sí, claro, en una furgoneta llena de maletas y niños (recordad que teníamos a un chico francés con nosotros como contraprestación al intercambio que hicimos con P.) es muy difícil que quepa una jaula. Se nos ocurrió una idea, en un principio brillante, que consistía en dejarlo en un club al que van nuestros hijos y que, entre otras actividades, hay una que se llama "Natura" y que no es otra cosa que tener a no sé cuántos animales en jaulas e ir cuidándolos. Allí hay ratas (sí, sí, como suena), hamsters, conejos, sapos, ranas, patos, cobayas y ... ¡un hurón!, fura (que no aquel modelo de Seat) en catalán.

Pues bien, para el que no lo sepa, el hurón es un animal ... ¿cómo decirlo para no caer en la vulgaridad de la discriminación animal? ... movidito, travieso, gamberrete ... un cabroncete, vamos. De hecho, los ratones que se crían en esa actividad de Natura sirven de alimento al hurón y es un espectáculo verlo (yo lo he comprobado) comer. Nadie en su sano juicio apostaría un euro por el ratoncillo, que en cuestión de segundos es asesinado por el hurón y posteriormente deglutido.

Volvamos al relato. La situación es que nosotros estamos de vacaciones sin Perla y todo transcurría dentro de la más absoluta normalidad (o eso creíamos). Al volver, A. y yo nos hicimos los "longuis" a la hora de recoger al conejo con la esperanza de que fuera de más utilidad en Natura que no royendo cables en casa. Al final, la insistencia de Q. fue tal que no hubo más remedio que recogerlo. Sin embargo, el día que Q. fue a por él volvió con las manos vacías y sin poder dar una explicación al respecto. Estaba desolado (nosotros no) por la desaparición de Perla. Sus hermanos mayores intentaron recabar algo más de información en el club acerca de la suerte que corrió Perla, pero lo único que conseguimos averiguar es que Perla ya no existía porque había ocurrido un accidente. Estoy convencido de que el hurón tuvo algo mucho que ver. Aunque no todo era dolor. Al parecer, Perla no perdió el tiempo mientras nosotros estábamos de vacaciones y se enamoró locamente de uno (o varios, ya no sé) de los conejos que allí había y, claro, pasó lo que tenía que pasar (y más si es una coneja) y tuvo conejitos.

Una familia del club al que a su hijo le dieron uno de esas crías, se hartó del conejito y acabó en manos de Q., y por ende en casa. Como me he enrollado tanto ya no sé si se entiende algo, pero el resumen es que en casa hay un conejo que, aunque sea sangre de su sangre y el color sea idéntico al de su madre, no es el que originariamente llegó a casa una noche de Reyes.

El viernes pasado tuvimos una cena de hermanos (de A.) en casa y nuestra cuñada, la mujer del hermano de A. y lo más importante, padrino de Q. entró en la cocina y vio la jaula en la que estaba el hijo de Perla y, como un conejo, arrugó el morro. Yo que vi la escena, rogaba a Dios que me diera alguna idea (inmediata) para desviar la atención porque, no nos engañemos, a pesar de que el padrino de Q. es su marido, quien se encarga siempre de los regalos del niño es ella. Por desgracia, también estaba por allí S.

V: ¡Anda!, mira qué mono el conej...

Yo: V., mujer, dame esos platos y no recojas nada más, mientras la animaba a irse al salón

S: Sí, se llama Bunny

Joío niño, pensaba yo, mientras rezaba para que V. no recordara el nombre de la madre-y-mártir de Bunny.

V: ¿Bunny? Ya veo que vais cambiando de nombre ... ¿Y si a partir de ahora yo a ti te llamo JP?, le dice a S.

Yo: Estos niños ... Bueno ...

S: ¡No!, no es otro nombre, ¡es otro conejo!

Paralizado por el miedo me quedé yo, mientras mi cuñada abandonaba la cocina con un lacónico "Ah, ya"

20 comentarios:

  1. Pobre conejo! En fin al menos fuisteis responsables y buscasteis un sitio para el conejo, que no sabes cuanta gente los tira a la calle. Incluso hay una protectora q se dedica a este tipo de abandono, mira si habrá casos...

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    1. No es que seamos muy buenos, la verdad, pero tirarlo a la calle ni se nos pasa por la cabeza

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  2. Bueno, al menos seguís con la parentela, con todos ellos.:) Un beso.

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  3. Una razón más para no tener mascotas en casa...

    Yo sólo tendría un perro. Son los únicos animales que me gustan para tener en casa, pero sólo si tuviera espacio y jardín. Como no es el caso... me libro de tantos problemas!!!

    Tu cuñada se hizo la tonta... sin más...

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    1. Yo tampoco quiero mascotas, pero ...

      Ya veremos cuando Rubia y ... ¿AlfonZa? crezcan y pidan un animal. ;-)

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  4. Animate, Páterfamilias: dicen que tener un bicho de esto genera en los niños sentimientos de responsabilidad, de respeto por la naturaleza, de sentirse útiles.

    Dicen...

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  5. Ya sabes que en el castillo tuvimos un conejo lujurioso que falleció por querer beneficiarse al gato de los vecinos (nuestras gatas toleraban con resignación los embites de Moritz).
    Este año SSMM de Oriente nos trajeron a Zapatitos. Cuando empezo a hacer bueno lo soltamos al jardín. Literalmente sólo encontramos su piel.
    Nunca mais

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    1. ¡¡¿Solo la piel?!! ¡Qué miedo!

      ¿Moritz? Como la cerveza ;-)

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  6. Mi querido Pater: 3 gatos tengo en casa cuando, tengo que confesarlo, no me gustan los animales en las casas (de visita o por la calle no tengo problema) Acogimos al primero por unos días para buscarle una familia, y se repitió la historia con los otros dos. ¡¡¡ Bendita terraza que les acoge, porque mira que sueltan pelos !!!!!!!!

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    1. Pues para no gustarte los animales ... ¡no está mal!

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  7. Pollitos, tortugas, conejos, peces....hemos tenido de todo y siempre han acabado flotando en la pecera o empachados de sugus o suicidándose directamente tirándose por el balcón... No es lo nuestro! ni ganas de más. Queda el perro, el primero y el último, doy mi palabra!

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  8. Pater, no te quejes. Yo tengo un compañero de curro que tiene una boa, o una pitón, o una culebra, !yo que sé! !es una bicha!. ¿quieres un gato + una coneja + dos peces + 14 gambas + 12 caracoles? !te los regalos sin que se entere mi mujer y mis hijos!
    Un abrazo.

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    1. La boa la celebramos hace poco ;-)¡Solo me faltaba una pitón!

      Bueeeno, me quedo con las 14 gambas y los caracoles

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  9. Jajajaj, en mi casa solo han entrado hámsteres... (se escribe así?), y aunque eran todos distintos, siempre se llamaban igual. Porque cuando se morían yo cambiaba al animalito por otro de semejantes características... Esto sirvió hasta que un día no encontré uno parecido y me traje a uno de color negro. Hubo llantos por el de siempre, y por el nuevo, por ser tan negro!!!
    En fin, cosas que pasan.
    Besos. Oles

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    1. jajajajaja Toda la vida pensando que era el mismo y tú ya habías comprado unos cuantos. Muy bueno

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  10. jajajjaja Yo le tengo fobia a los roedores, así que solo los conejos faltaron en el zoo de mi casa cuando eran pequeños.
    ¡Ya verás ahora! Tendrás que dar muchas explicaciones a tu cuñada, te lo advierto :P
    Besazo

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    1. jajajajaja No creo, me parece que lo entendió perfectamente y no querrá preguntar. Espero

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