lunes, 8 de septiembre de 2014

Camino de Santiago (1)

El jueves pasado empecé unas etapas del Camino de Santiago junto con varios chavales del club al que van mis hijos, unos cuantos monitores y tres (incautos) padres más. Me apunté al plan casi sin darme cuenta. En el Club empezaron esta idea el año pasado y lo que tiene pinta de acabar en una tradición seguía este año en el punto en el que se quedaron hace un año.

Salimos desde el Club a las 17 h con destino a Pamplona. Como me pasa a menudo, se me hace algo largo el viaje porque pienso que todo está más cerca. La idea inicial era que las 4 furgonetas (conducidas por los 4 padres) fuéramos en fila india, pero D., mi amigo irlandés, no debió entender mucho ese plan y puso la directa. ¿Consecuencia? Pues que se pasó de largo de la salida que pretendíamos tomar para dejar la autovía y coger la autopista. Otra de las causas de que el viaje se haga largo es cuando lo haces con adolescentes. Yo pensaba que al no ser hermanos, las discusiones serían mucho menores. Error. Son capaces de estar todo el viaje discutiendo sobre la cosa más tonta. Se dicen de todo: "flipao", "empanao", "no tienes ni idea", etc. Llegamos a Pamplona sobre las 22:15 h. Era un Club juvenil como el nuestro y que muy amablemente nos habían dejado. Cenamos lo que cada uno se había llevado y nos dirigimos a las "habitaciones" que previamente habíamos repartido. Fui todo un afortunado. Me tocó compartir con D. una sala de estar con sofás, con lo que tenía asegurado un lecho blando y pude prescindir de la esterilla que llevaba. Me metí en el saco y me di cuenta de que me faltaba algo que hiciera de almohada. Tras varios intentos, la funda del saco, debidamente rellenada con la ropa sucia y los pantalones tejanos, más mi mano por debajo, hizo que eso se pareciera algo.

Al levantarnos, me dirigí a una de las 2 duchas que había (2 duchas para 29 personas) y conseguí ducharme de los primeros porque los chicos establecieron que cualquier adulto tenía preferencia sobre ellos, cosa que se agradecía. Al acabar la ducha, viví mi primera experiencia del Camino (sin haberlo empezado). A. me recomendó llevarme una de las toallas que había comprado este verano en Decathlon (marca nabaiji). Al ser fina y enrollable, hacía muy fácil llevarla, sin ocupar mucho espacio en la maleta. Pues eso, había acabado yo de ducharme, cuando cojo la toalla para secarme y ... primer dilema: ¿Con qué me seco, con lo que parece una tela o con la etiqueta? Pocas veces he visto tanta etiqueta (y tan grande) en una prenda. Opté por hacerlo con el material azul y al acabar se produjo el milagro, la toalla estaba empapada ... ¡y yo también! Se me ocurrió comprobar la composición de ese material (no me atrevo a llamarlo ropa) y vi que en un 88% era polyester y un 12% de poliamida. Os dejo una foto de la toalla por si queréis comprobarlo (o evitar comprarla) 



Tras desayunar nos dirigimos al Alto del Perdón, a poca distancia de Pamplona y punto en el que finalizaron el año pasado. Allí encontré estas señalizaciones que me hicieron gracia

Ciudad del Cabo 8.800 km

Allí empezaron la caminata hasta Uterga, mientras los padres llevábamos las furgonetas allí para dejarlas aparcadas en un lugar más seguro. Cuando llegó el grupo a Uterga nos sumamos los padres al grupo y un monitor se quedó con mi furgoneta para hacer las veces de "coche-escoba"


Calle de Uterga
Iglesia parroquial de Uterga




















Caminamos hasta Puente la Reina y seguimos hasta Mañeru, donde comimos unos bocadillos que prepararon un monitor y uno de los chicos. Después de comer, seguimos un poco más para llegar a Cirauqui, donde dos de los padres y dos monitores nos subimos a mi furgoneta y nos fuimos a Uterga a recoger las otras tres y volver a recoger al grupo en Lorca (Lorka, para que nadie crea que nos fuimos a Murcia), lugar en el que finalizamos la primera etapa. Desde allí nos fuimos al embalse de Alloz para que los que quisieran refrescarse se bañaran.


Comiendo en Mañeru

En Cirauqui

Embalse de Alloz
Al acabar, todos a las furgonetas y a Pamplona. Ducha rápida (recordad, 29 para 2 duchas), Misa y a cenar. Varios chicos y un monitor nos prepararon unos macarrones y una hamburguesa buenísimas.

No sé si los chavales estaban lo suficientemente cansados para dormirse antes que la noche anterior porque, junto con D, nos fuimos a dormir a un piso de estudiante que allí tenía (y esos días no ocupaba) el hermano del cura que nos acompañaba. Salimos a tomar una cerveza y nos acostamos. Volvía a dormir en una cama ¡y con almohada! Nos acostamos tarde y cansados. Al día siguiente nos aguardaba la segunda etapa.

(Continuará ... de verdad, y antes que la/s secuela/s de la Canción del Verano (1)

Las fotos están tomadas con el móvil, por lo que no esperéis una calidad aceptable. 

16 comentarios:

  1. recuerdo con mucho cariño todos esos planes que hemos hecho a lo largo de los años en los clubs de mis hijos. Es cansado, sacrificado, incómodo....... y lo mejor, muy recomendable.

    Y unirlo al Camino de Santiago, toda una experiencia.

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    1. Es cierto eso que dices. Muy cansado, pero merece la pena

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  2. Otro peregrino más, Peque está deseando llegar a segundo de bachiller para volver a hacer el Camino, ya que en primero no se hace. Bienvenido, ya se te echaba de menos. besines

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    1. Pues nada, que Peque se vaya preparando.

      Gracias

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  3. Del Alto del Perdón recuerdo la bajada como un rompe piernas; y de las etapas navarras de las que más me ha gustado de todas las que he hecho en el camino la de Roncesvalles a Zubiri...

    Un abrazo Pater!!!

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    1. Yo lo empecé este año donde se quedaron el anterior (que fue el primero), así que me perdí el tramo de Roncesvalles

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    2. Yo sí que hice ese tramo el año pasado, ya que salimos desde Roncesvalles y llegamos hasta Pamplona. Era un tramo muy bonito, tanto que nos perdimos, almenos el grupo-escoba, que íbamos cerrando el grupo. Ya sé que es difícil perderse en un camino tan señalizado, pero... Muchas gracias

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    3. Mira que perderse ... por eso he venido yo este año ;-)

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  4. Yo hice una semana de Camino, saliendo de Triacastela y acabando en Santiago, en año Jacobeo (en 2004). Lo recuerdo como una experiencia maravillosa. Eso sí: no sabía lo que era un dolor de pies.

    Buena suerte y buen Camino!

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    1. Sí, recuerdo haber leído alguna entrada dedicada a tu experiencia.
      Gracias

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  5. ¡Qué viaje más anecdótico! , así será un buen recuerdo para los chicos . Es una idea que también tenemos por hacer nosotros .

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  6. Mil veces hemos proyectado el Camino y mira... Nada de nada. Solo mi hija menor, la correcaminos, con sus amigas de club.
    Debería existir un premio de esos que corren por la bloguería al mejor cronista. Te lo llevabas de calle. Me admira tu minuciosidad, que no cansa por estar salpicada de sentido del humor.

    Un abrazo Pater. Olé tu moral...

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  7. Muchas gracias, Sunsi. No os lo penséis tanto y animaos

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