
1) Me tomo un café con leche y un croissant. ¿Me llegará? ... ¡Espera!, ¿que no te acuerdas que te sobran unos kilitos?. Cierto.
2) Me puedo ir de viaje. Si cojo los Ferrocarriles de la Generalitat (FFGG) y uso el carnet de Familia Numerosa, tengo un 50% de descuento y puedo ir hasta Barcelona y volver. Ya, pero no tengo nada que hacer allí. Además, ir por ir ... es tontería, ¿no?
3) Compro un regalo a los niños. ¡Genial! Hummm, lo ideal sería un regalo para cada uno, no sea que se peleen. ¡Buena idea! ... Me voy a una tienda de chuches y ... ¡Espera!, la última vez que compraste unas cuantas chuches (esos gatos de regaliz y, sobre todo, aquella especie de supositorios de regaliz) fue en el aeropuerto mientras esperabas a Ma. que volvía de Manchester y juraría que pesé las 4 cosas que llevaba y me cobraron una pasta. Paso.
4) Un regalo para A. ¡Eso!, así evitas peleas y corresponderás un poco a todo lo que ella te da a ti. Se merece todo ...no, todo y más. ¡Vale! ... pero ... ¿qué le regalo? Creo que ella merece algo más que un regalo de 3,74 €
5) ¡Ya lo tengo, cojo un taxi! Qué molón llegar al Juzgado en taxi, como cuando trabajaba en aquel despacho de Barcelona. Ya, pero, es que ... ¿no te acuerdas que lo pagaba el cliente? Ah, sí. Además, esta administración de Lotería está bastante cerca del Juzgado y, entre que te pones a andar en esa dirección atento por si pasa uno, antes de darte cuenta ya has llegado. Y ojo, que no tienes ni idea del coste de la bajada de bandera, te puedes llevar una sorpresa.
- Oiga ... Oigaaaaaaa .... OIGAAAAAAAAAA
- Eeeh, ¿sí?, ¿perdone?
- Que no tengo todo el día y se está formando cola ¿Qué quiere qué haga?
- ¿Cómo?
- Que si le pago el premio o ...
- Ah, no, no ... ¡2 apuestas para el sorteo de mañana!. ¿Mañana hay sorteo, no?
- Sí, ¡son 26 céntimos!
Y yo que ya empezaba a soñar con la Lotería ...