lunes, 18 de marzo de 2013

S. trama algo

Estoy un poco asustado. Cualquier día de éstos recibiré una carta (o un burofax) a través del abogado del colegio de los niños reclamándome ... Os cuento:

Desde hace algún tiempo, al barrer la casa, me encuentro mucha arena por toda la casa. Empecé a investigar el tema y descubrí que algunos días había más arena en la cocina, otros en el salón y la mayoría de las veces en la habitación de los pequeños (sí, aquélla en la que está la litera de tres). No es que yo sea muy sagaz, pero un dato relevante de mi investigación fue descubrir que en la habitación de la casa en la que acostumbraba a haber más cantidad de arena era donde S. se había quitado las zapatillas deportivas (nunca las llamamos así, pero he pensado que si escribía "bambas", más de uno/a se va a burlar). Aunque parezca evidente y la deducción lógica, no podía uno precipitarse porque en diferentes ocasiones S. se quitaba las bambas en un sitio, pero después aparecían en otro.

Tras varias semanas de análisis exhaustivo confirmé mis sospechas: la arena proveniente de las bambas de S. era del patio del colegio. Como las cantidades son considerables y el transporte se repite a diario, cuando voy al cole de S. siempre estoy atento por si me encuentro camiones con los volquetes llenos de arena como para rellenar un patio.

No sé si habéis visto "Cadena perpetua", película en la que el protagonista es un preso que planea su fuga haciendo un agujero en la pared de su celda durante muchos años y deshaciéndose de la tierra guardándosela en los bolsillos y vaciándolos en el patio de la cárcel, pero enseguida me vino a la cabeza esa imagen viendo la tierra que sale de las bambas de S.

Como dudo que esas cantidades de tierras las trae de forma totalmente involuntaria, varias son las ideas que tengo yo acerca de las intenciones de S.:

1) S. se quiere fugar de casa y para evitar levantar sospechas, prepara su fuga desde el colegio.  No sé en qué parte del patio habrá hecho el agujero ni con qué lo habrá tapado, pero por la tierra recogida a punto debe estar de llegar a Nueva Zelanda.

2) S. se lo pasa tan bien en el cole que quiere "hacerse un cole" en casa. Ha decidido empezar por el patio. No sé cuándo acabará, pero temo el día en que decida empezar a traer otras cosas (pupitres, por ejemplo). Atento estoy también al día en que nos pida si puede invitar a casa a su señorita (señal inequívoca de que la mudanza se encuentra en su fase final)

3) A S. no le gusta su patio y en lugar de pedir que pongan unas baldosas, ha decidido actuar por su cuenta, pensando que la dirección del centro, al ver el lamentable estado en el que se encuentra el patio sin arena, decidirá poner esas baldosas.

Ya sé que más de uno/a pensará que soy un exagerado, que simplemente es la consecuencia lógica de jugar sentado en el patio, pero si vierais las ingentes cantidades de tierra que trae, también vosotros dudaríais.

*Una vez más la foto ha sido sacada de internet.

sábado, 16 de marzo de 2013

Entradas costumbristas: cortarse el pelo

Seguimos con las entradas costumbristas, que tan buena acogida recibió la idea ;-) y hoy toca hablar de esa experiencia que es cortarse el pelo. No, no haré una comparativa entre lo que eso representa para una mujer y para un hombre, sino que solo intentaré explicaros lo que para mí representa. 

Aviso: Antes de seguir con la entrada, y dirigido sobre todo a aquellos que me conocen, evitad comentarios graciosos acerca de mi alopecia. Os lo he explicado mil veces, se llama frente despejada y es una consecuencia más de mi condición de donante ... de pelo.

Yo no empecé a ir al barbero hasta bien mayorcito (no, no llegué con el pelo hasta el suelo) porque cuando éramos pequeños era mi madre la que nos cortaba el pelo, con mayor o menor fortuna, pero eso nos daba igual ... hasta que dejó de darnos igual y por eso empezamos a ir al barbero. Existe mucha literatura (¡qué sabré yo si no leo nada!) sobre esto y en la mayoría de las ocasiones se habla de este lugar como el sitio en el que se mantienen conversaciones, interesantes a veces, otras no, sobre cualquier tema. Pues bien, debo ser el único especimen que no habla cuando me encuentro en ese sillón. Los hechos se desarrollan (siempre) de la siguiente manera:

Yo (Y): Buenos días (bueno, a veces digo hola)

Barbero (B): Buenos días (u hola, depende del saludo inicial)

B: Ya puede sentarse

Entonces, con paso lento y cara de congoja, me dirijo al patíbulo ese sillón, más parecido a una silla eléctrica, que a otra cosa y cuando estoy esperando que me coloquen una esponja húmeda sobre la cabeza, me pregunta ...

B: ¿Qué?, ¿qué vamos a hacer?

Llegados a este punto siempre estoy a punto de contestarle con un ¿cortarme el pelo?, pero nunca me atrevo.

Y: Como siempre (llevo años yendo al mismo barbero)

Y viendo su cara (y siendo consciente de que al no mantener nunca una conversación no me conoce de nada) le doy más pistas

Y: Pues nada, cortito, sobre todo  por los lados. Usa la máquina si quieres (al 4) y por arriba, haz lo que puedas.

B: Muy bien, cortito, pero que puedas hacerte la raya, ¿no? (ya me imagino a algún lector que al llegar a esta frase pensará eso de "sí, sí, la raya, como no sea con boli" ...)

Parece mentira, pero el diálogo es siempre el mismo y, de verdad, llevo yendo allí varios años.

A partir de este momento, se hace el silencio más absoluto. Solo se oye el vibrar de la máquina de cortar el pelo y cuando usa las tijeras ese "chas, chas, chas" que seguro que tiene un nombre y no sé cuál es.

No tengo ni idea de lo que puede durar la faena, pero estoy seguro que no pasa de 10 minutos. Cuando acaba, siempre el mismo ritual: sacar un espejo y ponerlo detrás de mí para que, reflejado en el que hay delante, pueda ver cómo ha quedado el cogote. Mi respuesta, también la misma, "Muy bien".

Y es aquí -justo aquí- cuando se da una situación que repite cada vez que voy a cortarme el pelo. Quita ese paño que me ha puesto alrededor del cuello para evitar que entren esos pelillos por dentro de la camisa y empiece a picarte todo el cuerpo como si te hubieran echado polvos pica pica y se da cuenta que existe cierto vello corporal que habría que eliminar. Entonces, coge la máquina que había usado en la cabeza y me la pasa por donde empieza el cuello. Y, claro, no es lo mismo. Me deja toda la piel irritada. Después, apura con la cuchilla y yo no me muevo ni un ápice y rezo para que no le dé un ataque de tos y aparezca al día siguiente en la prensa "Hombre degollado accidentalmente por su barbero". Me da igual morirme degollado, pero que diga accidentalmente me molestaría.

jueves, 14 de marzo de 2013

Francisco

Ayer por la tarde tenía que dar una "clase virtual-presencial" (sí, ya lo sé, suena contradictorio, es como decir que me he comprado una camisa blanca-negra muy bonita, pero es así como la llaman los de esta Escuela de Negocios) sobre "Cumplimiento Normativo". Cuando acabé, y antes de empezar a estudiarme un asunto del Turno de Oficio, miré algún diario digital para ver si había novedades en el Cónclave. Nada. Descubrí un diario que conectaba en directo con la Pza. de San Pedro y como mi ordenador tiene un problema (bueno, el problema lo tengo yo) con el sonido, me quedé embobado mirando las imágenes. Antes de irme volví a conectarme y vi que todo seguía igual. Aunque parezca una tontería, me costó apagar el ordenador porque me hacía ilusión ver -¡en directo!- cómo salía humo blanco si fuera el caso.

Cuando iba por la calle empecé a oír repiques de campanas de diversas iglesias. Al venir de varios lados, era como oírlo en estéreo. A pesar de que uno no es muy listo, tuve mis sospechas y acudí, ¡cómo no!, a Twitter y comprobé que, efectivamente "Habemus Papam". Antes de llegar a casa debía pasar por la farmacia y por casa de un sobrino a devolverle su ordenador portátil que me prestó para dar la clase. A lo primero fui, a casa de mi sobrino, no.

Llegué corriendo a casa y me planté ante el televisor. Esos "minutos" que debían transcurrir desde que la fumata blanca anunció que teníamos Papa hasta que saliera por el balcón, se hicieron largos, muy largos. Ver a tanta gente congregada en San Pedro con esa expectación a pesar del frío y la lluvia, era una muestra más de que la Iglesia es como una (gran) familia y que es muy difícil que sin los ojos de la fe se entienda algo de todo esto. Ahí vi claro que todo lo que estos días se decía (y se dice y se dirá) en los medios de comunicación está escrito desde un punto de vista meramente humano que hace del todo imposible su comprensión.

Twitter echaba humo. Las "apuestas" eran cada vez más, los rumores más generalizados (hasta mi hijo P. se aventuró a decir que "apostaba" por Scola tras leer varios tuits de gente que aseguraba que la cuenta de Twitter de este Cardenal había sido eliminada -se cerró el viernes, pero bueno-) y la espera, aunque larga, no era desesperante. JP y S. no paraban de preguntar sobre cuándo saldría el Papa.

Por fin llegó el momento. Se encendieron las luces y se movieron las cortinas. Antes de abrirse las puertas del balcón, una fugaz imagen -inédita hasta ahora en anteriores Cónclaves- nos mostró el interior de esa sala con el nuevo Papa ya revestido como Pontífice. Apareció el ¿camarlengo? (ains, si tuviera aquí a Paloma Gómez Borrero, que parece saberlo todo, se lo preguntaría) y anunció el nombre del nuevo Papa. Al oír el apellido se me escapó un "¡es el argentino, el de Buenos Aires!".

El resto de lo acontecido ya lo conocéis todos. Y lo escribo conscientemente, porque, a pesar de lo que digan las frías estadísticas o ciertas voces interesadas en ello, la Iglesia sigue interesando a mucha, muchísima gente. Evidentemente, también se sucedieron en Twitter las bromas sobre el tema y como siempre, algunas eran graciosas, otras menos y otras ofensivas. Una de las que me hizo gracia es la que decía que a partir de ahora la Guardia Suiza sería conocida como "Los hombres de Paco". Sin embargo, el que más gracia me hizo fue uno que decía que el Papa era conservador, para después añadir, "contrario a la Teología de la Liberación y al matrimonio homosexual". Vamos a ver, aquí ya no hace falta tener ni una mijita de fe para entenderlo, sino simplemente una neurona basta (no os podéis ni imaginar lo que cuesta explicar algo tan evidente). Se trata de la persona que hará de cabeza de la Iglesia Católica, ¿alguien en su sano juicio esperaba otra cosa? Quizá con un ejemplo se entienda mejor, ¿os imagináis que tras la sesión extraordinaria del Partido Comunista Chino convocada para elegir al sucesor del anterior mandamás la prensa informara diciendo que el nuevo Presidente es contrario a la democracia y a la libertad religiosa? Por favor.

Insisto, hay que ver todo esto con los ojos de la fe, si no es imposible entenderlo y se queda simplemente en una especie de espectáculo que en todo lo que representa.


martes, 12 de marzo de 2013

Cónclave

A estas alturas creo que todo el mundo sabe que el Papa Benedicto XVI renunció a su cargo y hoy se inicia el cónclave que debe elegir a su sucesor y regir, desde la cátedra de San Pedro, esa nave que es la Iglesia.

Independientemente de la causa que ha originado el cónclave (hasta ahora, cualquiera de mis lectores solo recordará como causa para su celebración el fallecimiento del anterior Papa), lo que está claro es que es un tema que interesa a todo el mundo. ¿Por qué? Pues no lo sé, la verdad. Aparentemente solo debería interesar a los católicos porque -por decirlo de una manera poco ortodoxa, pero clara- se elige a su próximo "jefe". Sin embargo, no es así. Parece que hay unos 5.000 periodistas acreditados y la prensa mundial (sí, sí, mundial) está muy pendiente del evento.

El primer pensamiento que me viene a la cabeza viendo esta reacción mundial (lo mismo o mayor aún fue esa reacción tras la muerte de Juan Pablo II) es si realmente -tal y como dicen algunas voces en nuestro país- debe relegarse la religión al ámbito de la intimidad. Me suena más a intento de acabar con ella que no de otra cosa.

Si ahondamos un poco más en ese interés despertado por este acontecimiento, descubriremos -asombrados algunos, impertérritos otros- que los que más hablan y escriben sobre el tema son los (en teoría) "contrarios" a la religión católica. Muchos de los que se dicen ateos o agnósticos son los primeros en opinar acerca de cómo debería ser el nuevo Papa. Que si debe ser "moderno", que debe "conectar con los jóvenes", que debe ser "progresista", que ... No sé a vosotros, pero a mí, la verdad, me choca. Parece como si en lugar de encomendarse al Espíritu Santo, lo que deberían hacer los Cardenales es preguntar a estos "expertos opinadores". Curiosamente, muchos de éstos son los que dicen que la Iglesia Católica está llamada a desaparecer, que cada vez hay menos católicos en el mundo, que la juventud ha desconectado de la Iglesia, que ésta no ha sabido adaptarse a los nuevos tiempos (¿debe renunciar a sus principios?), que ... Es más, muchos de éstos criticaron a Juan Pablo II por no renunciar a pesar de su escasa salud y ahora critican a Benedicto XVI por no seguir adelante.

Pero es que no solo la prensa (audiovisual o escrita) es la que considera esta noticia de interés mundial, sino que las redes sociales llevan días echando humo por este tema. Claro, que aquí también te encuentras de todo. Y también burlas. No quisiera parecer un intolerante, pero existen ciertas burlas que ... que no son de recibo. Por supuesto que respeto las opiniones contrarias y las críticas (hechas desde el respeto), pero las burlas ... eso ya me cuesta más aceptarlas. Es cierto que algunas serán de buena fe sin mala fe, pero hay que pensar un poco en los demás, en la cantidad de gente que puede sentirse ofendida con esas palabras, vídeos, etc. No es que sea un tema tabú, pero, como en la mayoría de los ámbitos de la vida, existen líneas que no deberían traspasarse. Y no voy a poner el ejemplo de que esos mismos que se burlan de la Iglesia, no se atreven con el islamismo (ea, ya lo he dicho), sino que me gustaría ver cómo reaccionarían si algún desalmado se burlara de su madre.

Bueno, aquí estamos, a la expectativa del resultado del cónclave y pidiendo para que sea lo mejor para la Iglesia

viernes, 8 de marzo de 2013

¿Te gusta la aventura?

¿Quién dijo que tener una familia, numerosa o no, es muy aburrido? ¿Quién dijo que las aventuras se viven en países lejanos en medio de la selva? ¿Quién dijo ...? Cállate ya, pesado, que nadie dijo nada de eso. Ahh ... perdón. Solo quería contaros que ahora mismo estamos viviendo otra de esas épocas tan divertidas en la que todo son gastos. Sé que es un topicazo, pero es cierto aquello de que "las desgracias nunca vienen solas", lo que podría aplicarse a nuestra actual situación. No sé si algún planeta se ha alineado, si alguna gitana nos ha echado un "mal de ojo" o qué, pero lo cierto es que es una detrás de otra. Nada que ver con lo que hace un tiempo explicaba aquí. La realidad es ésta:

- Lavadora: Hace un tiempo empezó a hacer un ruido tremendo al centrifugar. Llamamos a un técnico, se la miró y nos dijo que era un problema del tambor (soy muy cortito, pero, de verdad, hasta ahí llego). Cuando le puse cara de "¿Y?", me contestó que está sellado y no se puede acceder fácilmente a él. Lo mejor (sic) "es que se compre una lavadora nueva" y añadió "ah, y son 20 € ... por el desplazamiento". Como no hay que perder la calma, me encontraba ... hummm ... jodido, ¡pero contento!

Decidimos "solucionarlo" bajando las revoluciones del centrifugado y esperando el momento de su defunción.

- Secadora: Muy chula, electrónica, con unos botones preciosos y de condensación (vamos, que no expulsa (en teoría) vapor, sino que recoge el agua que antes estaba en la ropa en un depósito. Hace unas semanas, el botón de puesta en marcha de cualquiera de los programas preseleccionado dice que no, que no piensa arrancar. El frío exterior, las recientes lluvias y las obras de los vecinos de abajo (compraron el piso hace un tiempo y están haciendo una reforma integral) hacen que sea imposible tender. Como, gracias a Dios, todavía está en garantía, llamamos al técnico. Nos propone venir a una hora en la que no habría nadie en casa. Le decimos que no podemos y nos "amenaza" con un "pues ya vendré cuando encuentre un hueco". Todavía estamos esperando. tras mucho insistir, parece que tendrá a bien venir el martes. Con actitudes así sigo preguntándome si realmente hay tanta crisis o si la crisis es consecuencia de estas actitudes.

- Teléfono: Os contaba aquí hace pocos días que como consecuencia de la "copiosa" nevada (de verdad, fueron cuatro copos) cayó un poste de electricidad que nos habían instalado en el tejado hace 150.000 años aprox. Ese poste se ha cargado no sé cuántas tejas del tejado y -no sé si tiene algo que ver- pero desde entonces estamos sin línea telefónica. Llamamos al técnico de Telefónica y nos dice que nos aseguremos si es un problema exterior o interior porque dependiendo de eso será a nuestro cargo o no. No sé vosotros, pero aquí no entendíamos a qué se refería este buen hombre con eso. Al final averiguamos que quería decirnos que si la línea llegaba bien hasta nuestra casa, era un problema nuestro, que ellos podrían arreglarlo, pero nos cobrarían. Al final vino y dijo que el problema era nuestro porque hay línea. No entiendo nada. Al parecer probó un teléfono y funcionaba, pero ni los nuestros ni uno que hemos comprado (y he probado en el despacho con un resultado positivo) funciona.

- Tejado: Ya hemos hecho la reclamación a la compañía eléctrica. Evidentemente seguimos sin noticias.

- Obras vecinos de abajo: Las obras empezaron en noviembre ("nada, serán 2 meses de nada", nos decían) y, hoy por hoy, prevén acabar en 2 meses (no me lo creo). Además de los constantes golpes, el polvo (normal en cualquier obra) y tener que limpiar nosotros la escalera, están saliendo a la luz diversas deficiencias con un resultado económico. Me explico, hace ya unas semanas, subió el albañil que está haciendo las obras para avisarnos de que abajo había una gotera que provenía de nuestras duchas. Avisamos al que nos remodeló el baño y lo arregló.

Pues bien, a principios de esta semana, gracias a las intensas lluvias caídas, me llama el vecino de abajo pidiéndome que baje a mirar un "problema". Tienen goteras en lo que será su salón. Justo encima de esa habitación está nuestra terraza. Ayer vinieron a verlo unos arquitectos de nuestra confianza y coinciden en que nuestra terraza (si bien no tiene más de 8 ó 9 años) es una chapuza. Resultado: hay que levantarla toda, impermeabilizarla y, de paso, reforzar unas vigas de abajo que parece que tienen aluminosis. El primer presupuesto que nos dieron ayer es de unos 3.600 € (a pagar entre los 3 vecinos)

- Viaje de Ma. a Madrid: Nuestra hija ha sido seleccionada, junto con 3 compañeras que formaban su equipo, para representar a su colegio en el Young Business Talent a celebrar en Madrid. No me preguntéis qué es eso, que muy bien no lo sé. ¡Qué alegría! Estamos tan contentos contigo Ma ... Ya, peeerooo ... es que ... el viaje, el desayuno y comida del primer día y el hotel de la primera noche lo tenéis que pagar vosotros, el resto (una cena y otra noche de hotel) lo paga la organización. ¡¡¿Cómo?!! ¿Y eso es un premio? Creo que me voy a dedicar a regalar premios a mis amigos (y lectores) consistente en que le pago una noche de hotel en New York, eso sí, el viaje y el resto de la estancia (si quiere quedarse algún día más) corre de su cuenta y cargo.

He escrito un mail a la directora del colegio proponiéndole que se estiren un poquito y que, ya sea el colegio o el Ampa, paguen al menos parte del viaje y la estancia, ya que van en representación del cole, ¿no? Sigo esperando respuesta.

No sé si me dejo algo ... ah, sí, la lavadora falleció ayer y ya hemos comprado una nueva porque la ropa se acumula de mala manera. Ahora la lucha es ver cuándo nos la traen

jueves, 7 de marzo de 2013

El Servicio de Orientación Jurídica

Ya lo sé, ya sé que estáis impacientes por la próxima "entrada costumbrista", pero habrá que esperar un poco (solo un poco) para disfrutar de ella.

Hoy os contaré algo acerca de una nueva tarea que acabo de empezar: el Servicio de Orientación Jurídica (SOJ). ¿Qué es el SOJ?

El SOJ es un servicio público y gratuito de atención personalizada que no atiende consultas por teléfono ni por escrito que ofrecen los Colegios de Abogados, en colaboración con el Departament de Justícia de la Generalitat de Catalunya, para asesorar y orientar a los ciudadanos sobre temas jurídicos. El SOJ proporciona un primer consejo orientador e informa sobre la posibilidad de acudir a los tribunales o de recurrir a las vías alternativas de resolución de conflictos, pero no redacta ningún documento ni tramita ningún asunto. También asesora sobre el derecho a obtener la asistencia jurídica gratuita. El servicio es de carácter general (asesora sobre muchas materias a excepción de materia laboral, en la que existe un SOJ específico)

Bueno, como decía, me apunté a este servicio y esta semana he empezado en una población cercana a la mía y perteneciente, claro está, al mismo Partido judicial. Estaré 4 meses yendo los lunes y miércoles de 11 a 13 h y los viernes de forma alternativa (un viernes sí, otro no) y con el mismo horario.

Solo llevo 2 días, pero ya puedo contaros alguna cosa:

- Parece más importante el tema estadístico que el fondo del asunto. Existe un  programa informático creado a tal efecto y en el que hay que rellenar innumerables campos en cada una de las consultas. Como habréis adivinado, al principio cuesta hacerse con este programa, lo que hace que cada atención se alargue más de la cuenta.

- Se calcula que cada visita debe durar 15 minutos. Cuando llego a sede del colegio de Abogados, tengo un listado encima de la mesa con las personas que tienen hora ese día. Es lo más parecido a sentirse médico de la Seguridad Social (iba a poner SS, pero me ha dado miedo de que alguien pensara en el doctor Mengele o cualquier otro monstruo similar). Voy llamando a la gente e intento despacharlos lo más rápido posible, cosa que casi nunca consigo.

- Existen auténticos dramas. Sin ir más lejos, ayer, vino una chica de casi treinta años, madre soltera, que vivía en una habitación alquilada de una población muy cercana a Barcelona y que es conocida por su equipo de baloncesto y por ser la cuna de un importante y famoso anís. Paseando por la población en la que presto este servicio, vio un anuncio en la ventana de un edificio en la que se ofrecía un piso en alquiler por 300 € al mes. Llamó al núm. de móvil que allí aparecía y le atendió un ciudadano marroquí. Quedaron a una hora en el piso, ella le entregó una cantidad de dinero (la correspondiente a un mes, más otros 2 meses de depósito) y él le entregó las llaves. Cuando ella le pidió el contrato, él le dijo que iba a la Gestoría a recogerlo y que volvía enseguida. Todavía lo está esperando. Como vio que no había agua en el piso, contactó con la presidenta de la Comunidad de Propietarios y ésta le comentó que estaba "de okupa", que ese piso era del Banco. La chica, angustiada, salió a la calle a ver si conseguía ver al norteafricano y mientras consultaba el móvil para llamarlo, se le acercó un chico, le robó el móvil y se fue corriendo. Llevaba dos días yendo de un sitio a otro (Ayuntamiento, Servicios Sociales, Mossos d'Esquadra) en busca de ayuda y asesoramiento. Los Mossos d'Esquadra la mandaron al Juzgado (creo que quitándosela de encima) y el juzgado nos la mandó a nosotros. Poco podía hacerse. Le expliqué que por no tener, no tenía ni datos de la persona a denunciar (solo sabía que se llamaba Mohamed, vamos el equivalente a Pepe en Marruecos). Me parece que lo entendió, pero no logré consolarla, lógicamente. Lloró en diversas ocasiones.

- También hay gente con mucho morro. Apareció una señora de unos sesenta y tantos años acompañada de su hija de unos treinta y tantos. Me soltaron un rollo acerca de un contrato de alquiler de renta antigua y de una vivienda de protección oficial, junto con que la madre de la señora (la abuela de la hija), que hacía poco había fallecido, se había subrogado en la posición de arrendatario que hasta hacía un tiempo había ocupado su difunto esposo. Cuando les dije que debían acudir a un especialista, me miraron con cara de sorpresa (bueno, la hija, a la madre se le escapó un gesto de "ya me lo imaginaba yo") mientras la hija añadía "No, si solo queremos saber si ..." Le contesté que allí no resolvíamos consultas a lo que la hija me contestó "Entonces, perdona eh, pero ¿tú qué haces aquí?" No te fastidia. Intenté explicárselo lo mejor que pude. La madre lo entendió, la hija también pero hizo como que no.

- Hay muchos asuntos (la mayoría) sobre temas de "Familia" (ya lo dije en una ocasión, pero lo repito, odio que se le llame así a las separaciones y divorcios) y el resto de lo más variado, aunque abundan también los relativos a las relaciones vecinales.

Bueno, imagino que esto me dará para más de una entrada en el blog, pero lo cierto es que ahora me tiene un poco absorbido (junto con la administración concursal) porque me obliga a perderme 2 mañanas a la semana y en otras tres.



lunes, 4 de marzo de 2013

Entradas costumbristas: afeitarse


Había pensado en iniciar una serie de entradas sobre ciertos actos cotidianos, lo que en lenguaje pedante vendría a llamarse “entradas costumbristas”. Pero como los que me conocen un poco saben que no soy constante en muchas cosas, dudo que sea capaz de publicar más de 3 entradas de esta temática. No obstante la ilusión suele ser superior a la constancia, por lo que, aun sabiendo que no seguiré con la saga, sí empezaré con ella y publicaré el primero de los posts.

El de hoy va referido a un acto muy habitual en la mayoría de los hombres y casi desconocido para la mayoría de las mujeres: el afeitarse. Digo que es desconocido para la mayoría de las mujeres, porque incluso la mujer barbuda tampoco lo hace (si así fuera, no sería la mujer barbuda).

Por mucho que recientemente exista un anuncio en la tele que dice que las mujeres encuentran muy atractivos a los hombres cuando se están afeitando (simplemente no me lo creo), eso no quita que sea un engorro tener que hacerlo cada mañana. Sí, ya sé que hay quien lo hace de vez en cuando, pero me parece que eso de la “barba de 3 días” ya no tiene el tirón que en su época tuvo. Igual que hay quien no se afeita cada día, hay quien lo hace más de una vez al día. De hecho, tuve un profesor que a veces se afeitaba dos veces al día y cuando no lo hacía, al llegar el final del día su aspecto era más parecido al hombre-lobo que al hombre-hombre. Es más, era tan rápido el crecimiento que si en clase había un silencio absoluto, se podía oír cómo le crecía la barba.

No recuerdo cuándo fue la primera vez que me afeité. Tampoco creo que sea un tema tan importante porque no soy capaz de recordar ninguna conversación en la que salga este tema.  Lo que sí recuerdo es que hace muchos años -yo era un imberbe- quedé para jugar a tenis con un profesor que tenía bigote y apostamos que si él perdía se afeitaría el bigote y si perdía yo, me lo dejaría crecer. Ganó él y en mi vida me he dejado bigote. A lo máximo que he llegado fue a no afeitarme durante 4 ó 5 días una vez que (milagro entre los milagros porque nunca volvió a darse esa situación) mis padres y hermanos se fueron y me quedé solo en casa. Lo que sí recuerdo es lo que me dolió afeitarme después. La maquinilla daba unos tirones de esa barba incipiente ... 

Al principio (no la primera vez) me afeitaba con una maquinilla eléctrica, que me dejaba la piel hecha un asco. Enseguida me pasé al afeitado tradicional, maquinilla y espuma de afeitar. También recuerdo cómo lo hacía en el sentido contrario al del crecimiento de los pelos, lo que daba un resultado espectacular (mi cara era, después de limpiarme la sangre, lo más parecido al culito de un bebé). Hasta que comentando el hecho con un amigo con más pelo que un oso, me dijo que eso era una locura, que él se afeitaba en el mismo sentido y no tenía esos problemas. Empecé a probarlo y, efectivamente, no dolía tanto. Eso sí, el afeitado duraba menos que el anterior, porque por la noche ya rascaba un poco, pero bueno.

Normalmente me afeito después de ducharme, por eso de que los poros están más abiertos y … ¡mentira!, lo hago porque es el momento en el que siempre lo hecho y como soy un hombre de costumbres … Una cosa que suele hacerle mucha gracia a los niños cuando son pequeños es observar a su padre cómo se afeita. Suelen estar muy atentos y muy callados durante esa operación y las preguntas (no falla, siempre son las mismas) son: ¿Te duele?, ¿no te cortas?

El día que, por lo que sea, me corto, suelo ponerme un trocito muy pequeño de papel higiénico en la herida que hace las veces de apósito y evitar así que te pases media mañana sangrando.

Una vez acaba el afeitado, vacío el agua con espuma y fragmentos de pelo que hay en el lavabo y me limpio la cara de restos de espuma con agua muy fría (lástima que en verano no salga tan fría) que hace que los poros de cierren rápidamente y te deja una agradable sensación, aumentada con el uso de after shave.

¿Por qué cuento esto? Ni idea, la verdad, pero como os dije, la mayoría de las entradas de este blog (sino todas) son así, sin pensarlas mucho