Desde hace algún tiempo, al barrer la casa, me encuentro mucha arena por toda la casa. Empecé a investigar el tema y descubrí que algunos días había más arena en la cocina, otros en el salón y la mayoría de las veces en la habitación de los pequeños (sí, aquélla en la que está la litera de tres). No es que yo sea muy sagaz, pero un dato relevante de mi investigación fue descubrir que en la habitación de la casa en la que acostumbraba a haber más cantidad de arena era donde S. se había quitado las zapatillas deportivas (nunca las llamamos así, pero he pensado que si escribía "bambas", más de uno/a se va a burlar). Aunque parezca evidente y la deducción lógica, no podía uno precipitarse porque en diferentes ocasiones S. se quitaba las bambas en un sitio, pero después aparecían en otro.
Tras varias semanas de análisis exhaustivo confirmé mis sospechas: la arena proveniente de las bambas de S. era del patio del colegio. Como las cantidades son considerables y el transporte se repite a diario, cuando voy al cole de S. siempre estoy atento por si me encuentro camiones con los volquetes llenos de arena como para rellenar un patio.
No sé si habéis visto "Cadena perpetua", película en la que el protagonista es un preso que planea su fuga haciendo un agujero en la pared de su celda durante muchos años y deshaciéndose de la tierra guardándosela en los bolsillos y vaciándolos en el patio de la cárcel, pero enseguida me vino a la cabeza esa imagen viendo la tierra que sale de las bambas de S.
Como dudo que esas cantidades de tierras las trae de forma totalmente involuntaria, varias son las ideas que tengo yo acerca de las intenciones de S.:
1) S. se quiere fugar de casa y para evitar levantar sospechas, prepara su fuga desde el colegio. No sé en qué parte del patio habrá hecho el agujero ni con qué lo habrá tapado, pero por la tierra recogida a punto debe estar de llegar a Nueva Zelanda.
2) S. se lo pasa tan bien en el cole que quiere "hacerse un cole" en casa. Ha decidido empezar por el patio. No sé cuándo acabará, pero temo el día en que decida empezar a traer otras cosas (pupitres, por ejemplo). Atento estoy también al día en que nos pida si puede invitar a casa a su señorita (señal inequívoca de que la mudanza se encuentra en su fase final)
3) A S. no le gusta su patio y en lugar de pedir que pongan unas baldosas, ha decidido actuar por su cuenta, pensando que la dirección del centro, al ver el lamentable estado en el que se encuentra el patio sin arena, decidirá poner esas baldosas.
Ya sé que más de uno/a pensará que soy un exagerado, que simplemente es la consecuencia lógica de jugar sentado en el patio, pero si vierais las ingentes cantidades de tierra que trae, también vosotros dudaríais.
*Una vez más la foto ha sido sacada de internet.