
Una de las "entrevistas" a las que acudí, se trataba de un abogado que conocía a una persona que a su vez era conocida de un amigo mío. Cuando esperaba otra sesión de consejos para aplicar a mi nueva situación, me encontré con que me pasa un asunto. Es un tema de "familia" que está resultando duro (reuniones maratonianas y situaciones muy tensas), pero que parece ir por el buen camino y que, si no me discuten más los honorarios, puede salvar la situación de los dos próximos meses.
Mientras tanto, el fotógrafo que se encargó del reportaje de nuestra boda (uf, escrito así parece que fue la Boda del Siglo y ... ¡pues sí, para mí lo fue!), de forma totalmente casual ha acudido a mí para que le defienda en una demanda que le han interpuesto unos clientes insatisfechos y que descaradamente buscan un dinero extra a través de una indemnización.
A eso hay que sumar que existe un Instituto de administración y dirección de empresas que cuenta conmigo para impartir un Curso (on line) sobre Normativa Financiera Internacional. Este curso empieza a finales de junio y su duración es de poco más de un mes. ¡A estudiar tocan! (Basilea, MiFiD ...)
Además, después de algunas incertidumbres, parece que el lunes empezaré a colaborar en un despacho de abogados que "acaba de empezar". Los socios son personas con muchísima experiencia y buenos contactos. Es decir, lo que tienen es trabajo y cuentan conmigo para el área de Mercado de Capitales. Tendré que repasar y estudiar todo aquello de los Derivados financieros, participaciones hipotecarias, Seguros y Reaseguros y normativa fiscal y tributaria (de momento ya me han dado algún proyecto de ley andorrano para que me lo vaya estudiando). De momento, podré compatibilizarlo con el Turno de Oficio y otras cosas.
Ah, y dentro de un rato me voy Barcelona a hablar con aquel amigo mío que vive en Palma de Mallorca y con el que podemos establecer algún tipo de colaboración en auditorías, implantación de LOPD y estudio de contratación electrónica. Como veis se trata de temas de tecnologías (recordad que ya no se llaman "nuevas" tecnologías, que eso ya está anticuado)
Al final resultará que el refranero popular es más sabio de lo que parece y aquel "Dios aprieta, pero no ahoga", que yo había cambiado por el "Dios aprieta, pero no suelta", va a resultar cierto.
Como os podéis imaginar, estoy muy contento, algo asustado también, pero muy contento.
Quiero agradecer todo esto a D. (el irlandés) y a su mujer J. y a Primogénito. No os podéis imaginar lo que se han volcado conmigo y, fruto de ello, son estos resultados. Muchísimas gracias por todo.
Quiero agradecer todo esto a D. (el irlandés) y a su mujer J. y a Primogénito. No os podéis imaginar lo que se han volcado conmigo y, fruto de ello, son estos resultados. Muchísimas gracias por todo.