miércoles, 23 de mayo de 2012

Segunda mano

El lunes estuve en Torrent, cerca de Valencia. Tenía una audiencia previa y allá que me fui con los clientes. El asunto para el que fuimos duró apenas 3 minutos, pues la demandada no se presentó y, tras afirmarme y ratificarme en el escrito de demanda y proponer la prueba pertinente, los autos quedaron vistos para sentencia. A la vuelta, el cliente tuvo a bien llevarme a comer a la Malvarrosa, donde disfrutamos de un rico arroz con bogavante en La Pepica. Después, otra vez, un montón de kilómetros para volver a casa.

Un trayecto tan largo (ida y vuelta) hace que durante el mismo hables de varias cosas. En un momento dado, la hija del dueño de la empresa a la que defendía, que también trabaja allí y que es la legal representante de la misma, me preguntó sobre nuestra furgoneta. Ya sabéis, lo típico: que si cuántas plazas tiene, que si cabemos todos, etc. Al decirle que era de segunda mano, enseguida me vino a la cabeza que, desde tiempo inmemorial, me tiene intranquilo y con una considerable zozobra en mi estado de ánimo: "la segunda mano".

Muchas veces a lo largo de nuestra existencia, hablamos de ello con una naturalidad y, en la mayoría de las ocasiones, con una inconsciencia sobrecogedoras. ¿Cuántos de nosotros ha dicho en alguna ocasión que ha comprado un coche, un piso, un libro o lo que sea de segunda mano? ¡Y lo decimos como si nada!

Vamos a ver, si pretendemos ser medianamente cuidadosos con el lenguaje y hablar con propiedad, debemos fijarnos en la expresión en sí. de esta forma, el objeto de segunda mano sería aquél que previamente ha pasado por otra(s) mano(s). Así, a bote pronto, se me ocurre que podrían ser objetos de segunda mano unos guantes, un anillo y ... poca cosa más.

Está claro que también hemos de ser -o al menos intentarlo- respetuosos con la forma de expresarnos y -antes de que alguno lo piense- buscar fórmulas para definir a ciertos objetos (prendas de ropa en su mayoría) que se adquieren después de un uso anterior, como por ejemplo unos pantalones (no creo que nadie adquiera unos calzoncillos ya usados) o ciertos muebles como puede ser una silla en la que ya se han sentado muchas personas. ¿También son de segunda "mano"? 

Alguno pensará que esta expresión es genérica para definir, como ya hemos adelantado, todo aquello que se adquiere tras un uso, pero ... ¿no existe otra fórmula más acertada? No sé, "usado" (ya, ya sé que suena mal, pero ...) ¿Y vosotros/as qué pensáis?

30 comentarios:

  1. Yo pienso que mi coche también es de segunda mano, y el de mi marido, y que hay ciertas cosas que (si no se puede llegar a todo, y hoy en día muy poca gente se puede permitir el lujazo de llegar a todo) es buena opción comprarlas de segunda mano (usadas o como las quieras llamar).

    Que sea de segunda mano no quiere decir que no se pueda usar. Además, y sobretodo con coches y viviendas, la gente los cambia o por capricho o por que sus necesidades cambian. Y allí estamos los rotos pa los descosíos!!! jajajajajajajajaja.
    Mi choche, por ejemplo, era de un anciano que sólo lo utilizaba para ir al médico y hacer trayectos cortitos (tenía poquísimos kilómetros), le quitaron el carnet de conducir y se lo vendió a la concesionaria (después llegué yo...).

    Según qué cosas, la segunda mano es una buena opción que merece la pena sopesar a la hora de hacer una compra.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Claro que es una buena opción, pero la entrada no iba por ahí. ;-)

      Eliminar
  2. Yo tuve un coche de segunda mano (o muchas) y me dio bastantes problemas. Creo que ahora prefiero nuevo. Un beso.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Casi siempre tienes más garantías si el coche es nuevo, claro está.

      Eliminar
  3. No veo mal el uso de la expresión "segunda mano" porque en realidad se usa para definir algo que has comprado previamente usado, que no es nuevo, que no lo has estrenado tú. Si hablas de algo que es de segunda mano pero no has pagado por ello dices que es dado, regalado pero no de segunda mano.

    Además, tampoco veo mal que se compren cosas usadas, obviamente no me voy a poner unas bragas usadas si no son de alguien de confianza (mi madre, mi prima, o una amiga muy intima) pero si veo en una tienda de ropa usada una falda que me gusta ¿porqué no la voy a comprar? encontrar un bikini para Manzanita era complicado porque no tenía talla de niña y los de mujer no los rellenaba, pero en una tienda de segunda mano encontramos uno nuevo a un buen precio y no lo veo mal, de hecho de pequeña yo vestía con ropa de marca regalada....

    En fin, no sé si me he expresado bien, sea usado o de segunda mano estoy deseando que me entreguen mi piso, que bastantes quebraderos de cabeza nos está dando jejejeje. Besos.

    ResponderEliminar
  4. Un poco puntilloso te veo hoy, ¿no Páter?

    ResponderEliminar
  5. Caramba, Páterfamilias, qué exactitud en el lenguaje. Como se ve que eres abogado y que no da igual decir ante el tribunal "robo" que "hurto".

    Me gusta la palabra "mano" en su amplitud de sentidos, casi siempre como "posibilidad" o "acción". "Te voy a echar una mano en el trabajo", "mandó una carta a su enemigo, tendiéndole la mano", "hubo un mano a mano entre los dos políticos", "se le fue la mano con la sal"... Casi todo lo hacemos con la mano, de ahí la amplitud de significados metafóricos.

    Pero mi favorita -no sé si se usará en Cataluña- es como equivalente de "muchos": "como no te calles te voy a dar una mano de tortas".

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Está claro que tiene una amplitud de sentidos y es una forma figurada de hablar, por eso la entrada de hoy era una tontería.

      La de la "mano de tortas" es muy buena. Aunque sí que la había oído, hay que reconocer que, al menos por aquí, no se usa mucho.

      Eliminar
  6. Interesante puerta para mostrarnos la complejidad filosófica que podemos llegar a tener los humanos.
    Ciñéndome al caso: si compro un mueble usado prefiero decir que es de segunda mano, que decir que es de segundo derrière... tú me entiendes...
    En una peli americana (no sé cuál) el personaje era un vendedor de carros de segunda mano y él decía que prefería llamarlos "previously owned" (algo así como "con propietario anterior"), sonaba bien.
    Lo que es yo, casi lo único que tengo reciclado es ropa para el crío o alguna para mí (que además suelen ser gratis).
    Tengo la idea que un carro (coche) de segunda mano traerá desagradables sorpresas. Pero igual lo que comenta Leles es más usual de lo que pienso... no lo sé...
    Ya te digo, interesantísima puerta para mostrarnos la complejidad humana.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. jajajajaja, sí, interesantísima.

      Eso de los norteamericanos suena bien, sí.

      Eliminar
  7. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar
  8. Yo encuentro esta entrada muy interesante, efectivamente algo puntillosa como dice Sara... Si nos acercamos al término "mano", que no al orden, "segunda", podríamos pensar que el término hace a la propiedad, es decir que aquello que poseemos lo hacemos porque lo tocamos con la mano; aunque no sea la "mano" (y valga la redundancia) la parte del cuerpo que utilizamos con mayor frecuencia para disfrutar ese objeto, podríamos pensar entonces en una pelota de fútbol, unas gafas, bufanda etc...etc.

    Sinceramente debe ser la mano, la extremidad con que los mamíferos humanos perfeccionamos la posesión de las cosas, y eso me lleva a pensar que incluso en el negocio jurídico la propiedad se manifiesta manualmente, pues al
    rubricar (con la mano) contratos, escrituras, testamentos ...alcanzamos la propiedad de esos objetos ...y si fuera el caso, bastaría un simple apretón de "manos" sin necesidad de tanto papeleo, aunque en ese supuesto se necesitan dos manos; y ello nos hace pensar que si la primera cede el bien, la "segunda mano" cierra el trato.

    Con lo que no tengo claro si el conflicto lingüistico que nos propone Pater, va de manos o con segundas ...

    ResponderEliminar
  9. Oye Pater, leyendo a Tomae me ha venido a la memoria el Derecho Romano... ¿no tendrá que ver?...

    ResponderEliminar
  10. Aquí comúnmente se les llama coches seminuevos, o bien, coches usados y casas nuevas o casas seminuevas (no he escuchado que nadie las llame casas usadas). Y es curioso, pero al tratarse de cualquier otro objeto usado (como ropa o muebles que son los que mencionas en el post) lo usual es que se le llame "de segunda mano".
    Saludos!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Aquí también se les llama seminuevos, aunque son los vendedores quienes usan ese término, mientras que el comprador dice que se ha comprado un coche de segunda mano, no uno seminuevo.

      Eliminar
  11. En USA le llaman a eso "pre-owned" que me parece como mas ilustrativo...

    ResponderEliminar
  12. Pater, cambia "segunda mano" por "seminuevo" y zanja el asunto.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¿Así, sin más?

      Vaaaaale, acepto seminuevo. ;-)

      Eliminar
  13. Me parece que esta vez te has pasado de puntilloso y no tienes razón alguna. Como tú sabes en el lenguaje se usan varias figuras retòricas: la metáfora, la metonimia, etc... Cuando pides a alguien que te eche una mano no estás pidiendo que se ampute una parte de su cuerpo y te la entregue, o cuando pintaste el piso cuando diste una mano de pintura no creo que te dedicaras a prescindir de las brochas y el rodillo para pringarte los dedos.
    Pienso que te has pasado y que el viaje debió ser muy largo.

    Filius Prodigus

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Efectivamente, filius prodigus, el viaje fue muy largo (aunque no veas cómo pisaban el acelerador) y esta entrada era en tono jocoso.

      Eliminar
  14. Reconozco que no acabo de entender el post.

    A mí no me suena mal, ni impropio, ni mal dicho, lo de tener o llevar algo de segunda mano. Tampoco tenerlo. Hombre, si me hablas de una dentadura igual me da algo de repelús pero, vamos, llevar un coche de segunda mano me parece lo más normal del mundo.

    Lo que no me convence, sin embargo, es lo de furgoneta. ¿Querías decir monovolumen familiar de esos enormes de muchísimas plazas?

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. jajajajajaja, buenísimo lo de la dentadura de segunda ...¿boca?

      Si quieres llámalo monovolumen, pero técnicamente es un vehículo industrial (adaptado, eso sí). Y sí, tiene 9 plazas, así que aún cabes. ;-)

      Eliminar
    2. Sí, quiero llamarlo monovolumen. Y gracias por la invitación!

      Eliminar
  15. Pater, visito tu rinconcito, creo que por primera vez, y me encuentro con un monton de entradas que me han hecho pensar. A ver, sobre esto de la "mano": cuando era un niño, por necesidades familiares, tenía mucha ropa de mis primos -seguro que alguno de ellos se conviertieron más tarde en "La Mano del Rey", perdona, mi hijo me hace tragarme toda la série de Juego de Tronos- y nunca se habló de segunda Mano. No sé por qué me parece un poquito irónica la entrada, si es así ¿me permites una pregunta?: él, o la, que se casa en segundas nupcias ¿como se llama el tema?
    Un estrechón de manos y prometo seguir mirando lo que ha hecho tu hijo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. jajajajajaja, muy buena la pregunta que planteas.

      Naranjito, bienvenido a tu casa (blanca y roja, pero tu casa) ;-)

      Eliminar

Recuerda que es un blog para todos los públicos. Si vas a dejar tu comentario, procura que no sea ofensivo ni de mal gusto, así como que sea respetuoso con las opiniones de los demás. Muchas gracias