El pasado sábado asistimos a una conferencia que daba un converso al catolicismo desde el islam. Parece que estos casos no solo no abundan, sino que son de una singularidad tal que merecen eso, una conferencia.
El personaje es un hombre que residía en Bagdad, miembro de una familia muy importante del lugar. Su familia, descendientes directamente del profeta Mahoma, goza de gran prestigio en ese país. Él, al ser el mayor de 10 hermanos (creo recordar), tenía ya toda su vida solucionada. Sin embargo, realizando el servicio militar coincidió en su habitación con un cristiano. Él pidió que le cambiaran de habitación pero una suerte de coincidencias hizo que eso no fuera posible hasta el día siguiente. Así conoció a Massour, quien, a la postre, sería fundamental para su conversión. Con deciros que, cambiando de opinión, pidió seguir en esa habitación con la idea de convertir a Massour al islam.
Tras leer la Biblia y sobre todo consultar mucho con el Ayatolah, se dio cuenta de que el islam no podía ser la verdadera religión. Nos contó que para entender el Corán es preciso leerse 500 libros. No solo los musulmanes que lo leen no lo entienden, sino que muchos de los ayatolah tampoco. Nos habló del trato que el islam dispensa a la mujer (de entrada dice que solo tiene medio cerebro) y otras cosas que le chirriaban. Lo más llamativo, sin embargo, es que todo infiel (el que no es musulmán) no merece vivir.
Lógicamente, como consecuencia de su conversión pasó por diversas calamidades: fue secuestrado por su propia familia (la deshonra era muy grave) y transportado en el maletero de un coche durante 200 Km para llevarlo ante un ayatolah, recibió un disparo de uno de sus hermanos (gracias a Dios, nunca mejor dicho, le dio en el pie) y desde el hospital en el que se refugió, y con la colaboración de uno de los médicos, logró huir a Jordania. En la actualidad reside junto con su mujer y creo recordar 2 hijos en Francia.
A mi me llamó la atención, además de las vicisitudes por las que ha pasado por abrazar la religión católica, el revulsivo que ha significado para muchos de los asistentes su conferencia. Ha tenido que venir alguien de fuera (ya me entendéis) para remover nuestras conciencias y hacernos ver lo comodones que somos, lo apoltronados que estamos (nos decía que "hay tanto que hacer") y advertirnos que (sic) Europa está en peligro.
No sé si lo conseguiré, pero grabé un fragmento (nada, 50") de la conferencia para que os hagáis una idea de cómo suena ese idioma. Si alguno no lo habla o no lo entiende, que no se preocupe que también he grabado la traducción ;-)
A ver si tengo suerte
https://mail.google.com/mail/u/0/?ui=2&ik=4061dcf026&view=att&th=13b0825a3e3c8e10&attid=0.1&disp=safe&zw
PS Creo que lo he conseguido (eso sí, se oye a través del iTunes)