viernes, 31 de agosto de 2012

Dentro de poco empieza el cole ...

El miércoles por la tarde llegamos a casa, descargamos todo aprisa y corriendo y fuimos a ver a unos amigos (llevábamos tiempo sin verlos y nos hacía ilusión pasar un rato con ellos). 

Ayer, a pesar de estar de guardia, tras aceptar la renuncia de un compañero (era de violencia doméstica y no recibí ni una llamada, que ya es buena noticia), aprovechamos el día lluvioso para preparar uniformes. Es una de las peores tareas que existen. Es más, mi miedo al infierno es porque según se rumorea allí siempre se preparan uniformes. Porque todos mis lectores son listos sois capaces de imaginaros qué significa eso y multiplicarlo por 5 (Ma. sigue en Manchester). 

- "A ver esta camisa. Mi.!!!, Mi., ven a tu cuarto!!!!"

- "¿Qué pasa?"

- "Pruébate esta camisa"

- "¡Jo!, qué rollo"

- "¿Qué rollo? ¿Te crees  que a mí me gusta estar aquí probándote camisas en lugar de ... de ... ¡de lo que sea?!"

Después de tirar algunas con los cuellos más rozados que un papel de lija después de usado, de tirar otras porque los lamparones no hay quien los quite y de añadir un punto a algunas que el curso anterior pertenecían a P., llegó el turno de Q.

Esta mañana, como no teníamos suficiente con lo de ayer, nos hemos puesto a ordenar la cocina. Lo que en un primer momento iba a resultar una tarea sencilla consistente en hacer algo más de sitio tirando cosas inútiles o que no se usan, ha resultado extenuante. Ya sabéis, uno se pone y no puede parar:

- "Ya que estamos limpiamos este armario"

- "Oye, estos cacharros los ponemos en aquel otro armario, ¿vale?"

- "¿Lo limpiamos también?"

- "¡Claro!"

Y así, a lo tonto a lo tonto, hemos limpiado todos los armarios, todos los botes que podéis ver en esta imagen  (y otros que no se ven) y esta alacena y sus cacharritos ...




Para compensar un poco tanto trabajo, esta noche iniciamos la temporada de Play Station. Tengo ya unas ganas de jugar con mis amigos ...

jueves, 30 de agosto de 2012

Cuando no se sabe de fútbol

El otro día, P. y yo fuimos a Blanes a pasar la ITV de nuestra furgoneta (verde). Como salimos con tiempo suficiente, al pasar por Lloret de Mar le propuse a P. parar en unas tiendas típicas para turistas que exhibían camisetas de equipos de fútbol. No entraré a discutir si eran auténticas o no (por el precio lo dudo) porque no es el objeto de esta entrada.

Entramos en la primera de las tiendas y rápidamente salió a nuestro encuentro un ciudadano paquistaní (no sabría deciros exactamente de qué región) que, al vernos mirar unas cuantas camisetas, nos preguntó qué buscábamos. Intentamos quitárnoslo de encima con un educado "Estamos mirando", pero él pareció no entenderlo (mentira cochina, hace como que no lo entiende) y siguió agobiándonos. Le pregunté si además de camisetas del Barça y del R. Madrid tenía alguna más y me señaló las de otros equipos extranjeros. "No, no de España" y va el listo y me saca una de la selección. "No, ¿no tienes camisetas de otros equipos de la Liga española?" Si ya me estaba molestando el dependiente con su acoso, se ganó definitivamente mi antipatía cuando con una sonrisa boba me dice "¿Qué otros equipos hay?" P., que estaba pasando del dependiente y miraba camisetas, y yo contestamos al unísono "¿El Sevilla?" Y nos fuimos de esa tienda. Mientras nos íbamos acerté a oír cómo el dependiente preguntaba a otro si tenían camisetas del Sevilla. 

Llegamos a la segunda de las tiendas, situada al lado de la anterior, cuando otro dependiente paquistaní (puedo prometer y prometo que no era el mismo) nos pregunta qué queremos. Intentamos esquivarlo con el clásico "Estamos mirando", pero como al anterior, esta frase parece no afectarles lo más mínimo, porque se quedó a nuestro lado enseñándonos camisetas. Le pregunté si tenía camisetas de otro equipo español (que no fuera el Barça o el Madrid) y me dice "Del Espanyol, no". "No, no, de otro equipo español" e insiste "No, Espanyol, no". Hartos de tanta incultura futbolística, decidimos irnos de allí, mientras el tipo nos perseguía diciendo que no tenían "del Espanyol no, pero sí de España" Lamentable.

Las siguientes tiendas las miramos desde fuera sin ganas de entrar al comprobar la nacionalidad de sus dependientes y el miedo a sufrir un acoso sin cuartel por parte de los mismos.

P. y yo comentamos lo molesto que resulta esa agresividad en el trato hacia sus clientes y llegamos a la conclusión de que quizá con los extranjeros resulte eficaz, pero con nosotros y con la mayoría de la gente que conozco, no.

Pero si grave es eso, peor aún es que unos ciudadanos del mundo (os aseguro que no eran virtuales, sino reales) dedicados al comercio y que de entre sus productos ofrecen camisetas de equipos de fútbol, no solo no tengan la camiseta del Sevilla, sino que ni siquiera parecían conocerlo. A punto estuve de preguntar por el propietario del establecimiento y advertirle de la sabandija que tenía por empleado, pero temí por su puesto de trabajo, vi una familia detrás de ese ignorante y no di el paso. Bueno que es uno.

Tras pasar la inspección del vehículo, volví a casa a descansar con mis bermudas favoritas.


Por si no se lee bien, debajo del escudo del más grande equipo del mundo, pone "Somos de todos". A punto estoy de añadir a boli "menos de esos paquistaníes indeseables", pero creo que estropearía las bermudas.

jueves, 23 de agosto de 2012

Limpiando el coche

Seguimos descansando tan a gustito, pero hay algo que me turba, algo que hace que mi paz no sea total. Es un constante martilleo en mi conciencia. Llevo días dándole vueltas hasta que un repaso del blog me ha hecho caer en que hace un tiempo que no publico y mis fans -que son legión- me hacen llegar así su queja. España y yo somos así.
Ya dije en una ocasión que esribir una entrada en una tablet era un martirio (hubo quien añadió que comparable a depilarse las piernas sin cera, cosa de la que no puedo dar fe, pero de la que soy capaz de hacerme una idea), pero si a eso le añades que aquí la cobertura es mínima y que tener internet roza lo extraordinario, podéis imaginar el esfuerzo que estoy haciendo. Vosotros/as os merecéis todo.
Llegamos aquí el lunes por la noche y al día siguiente me dio uno de esos "prontos" de los que pronto te arrepientes (de ahí su nombre) y empecé a limpiar el coche. En nuestro caso es una odisea por las dimensiones del vehículo (para limpiar el techo necesito ayudarme de una escalera) y porque desconocía los productos de limpieza que aquí tienen. Tras mucho buscar y descartar limpiador de baño, lejía, antical, detergente de color, suavizante, limpiador jabonoso de madera y desincrustante de cemento, opté por un limpiador con amoníaco, eso sí, con una considerable dosis de recelo. Empiezo mi cometido ayudado por P. y cuando llevamos un rato aclarando pasa JP y exclama "¡Qué limpio!". Merece la pena el esfuerzo, pensaba, cuando JP añade "¡Es azul!, no sabía que el coche era azul". "Jo, yo tampoco lo sabía" En un acto instintivo miro la esponja con la que estaba limpiando el coche y ... ¡era verde! "Dios mío, el amoníaco está quitando el color al coche". Como seguía viendo el coche verde y temiendo que fuera un recurso de mi cerebro que se negaba a aceptar tal desgracia, pedí opiniones algo más autorizadas. Tanto A. como P. coincidieron en describir el coche como verde. Buf, ¡qué alivio!
Intentaré poner una foto del coche y así os hacéis una idea de la gracieta de JP.
De verdad, tengo los dedos destrozados, así que otro día os contaré más cosas.

sábado, 18 de agosto de 2012

Sigue el verano (y que dure)

El verano sigue avanzando y nuestros hijos mayores no paran de repetir que ya queda muy poco para que empiece el curso. A mí me resulta un poco pesado este reiterado comentario, pero echando la vista atrás, recuerdo perfectamente esa sensación que nos embaragaba a medida que avanzaban las vacaciones y siempre tras rebasar la primera quincena de agosto. Sin embargo, lo peor -y con diferencia- era cuando a los "amigos" de El Corte Inglés les daba por iniciar su famosa campaña de "Vuelta al Cole". Esta campaña daba comienzo siempre en agosto y era como un toque de atención de que aquello que tanto estabas disfrutando tenía también un final. Venía a ser una advertencia de la frugalidad del tiempo, pero en versión infantil.

Este año, las olas de calor (africano, sahariano o de donde sea) que se van repitiendo hacen que esto de la vuelta al cole se vea quizá un poco más lejano en el tiempo. O al menos eso me parece a mí.

Seguramente mañana nos iremos unos días a aquella casa de mis padres en La Selva. Parece que la benjamina de la familia ha tenido a bien acabar su estancia y cedernos "graciosamente" (porque, maldita la gracia que nos ha hecho) esa casa para que, a pesar de haberla pedido -y tenerla "reservada"- con mucha antelación, podamos ir bastante más tarde de lo inicialmente previsto.

Antes de salir, iremos al aeropuerto a llevar a JB. Tengo la sensación de que los últimos días en España se le están haciendo un poco largos (a nosotros también). Tengo la ligera sensación de que mis hijos (P. y Mi., sobre todo), podrían haber estado un poco más por él, aunque también tengo muy claro que este chico podría haberse esmerado un poco más, tanto en la integración en la familia, como en el estudio del idioma. Pero bueno, es lo que hay.

Hace un rato ha terminado el partido con el que el Sevilla inauguraba la temporada 2012-13. Se ha ganado al Getafe (2-1), pero las sensaciones no son del todo buenas, aunque, claro está, me quedo con el resultado y continúa el margen de confianza que debemos dar al equipo, sobre todo a estas alturas de la temporada. Ya veremos qué pasa en los partidos contra rivales de mayor entidad.

Para acabar, comentaros que parece que poco a poco la blogosfera va volviendo a la normalidad. Alguno de los logueros (y blogueras, sobre todo blogueras) que sigo empiezan a volver de sus (merecidísimas) vacaciones.

Ahhhh, me olvidaba, mi amiga Leles me ha dado un premio por este blog, pero (espero que no se lo tiome a mal), no volveré a escribir una entrada citando 7 caracterísiticas mías y recomendando otros 7 blogs.

jueves, 16 de agosto de 2012

Impasse

Hace ya unos días que volvimos de Alcanar y nuestra idea era irnos a la comarca de La Selva, donde mis padres tienen una casa. Sin embargo, los planes se han torcido porque mi hermana pequeña ha decidido pasar allí unos días y, en lugar de decírmelo a mí (que hace ya tiempo hablé con mis padres para "reservar" plaza), ha optado por llamar a mi madre, a la que le ha faltado tiempo para pedirme que me vaya más tarde porque la pequeña de la casa ha decidido ir allí unos días.

La verdad es que nos han hecho polvo los planes previstos (aunque no lo quieran ver así) porque JB (el francés que pasa con nosotros 3 semanas) no podrá acompañarnos (el domingo vuelve a Vichy). Mis suegros deberán cambiar sus planes. Mi suegra se cayó a finales de abril y se rompió la cabeza del fémur. Tras una primera operación fallida, debieron hacerle una segunda en la que le pusieron una prótesis. La recuperación está siendo larga y pesada y la habíamos convencido para que nos acompañara aprovechando que se trata de una casa con una sola planta, sin escaleras, vamos, ideal para ella.

Ahora tendremos que esperar a que mi hermana pequeña acabe de pasar allí unos días con una amiga para poder ir nosotros. Ella está en la edad del pavo. Entró en esa edad cuando suele hacerlo todo el mundo y le gustó tanto que todavía no la ha abandonado, a pesar de haber cumplido ya los 31 años. Si contara cosas de esta hermana, daría para más de una entrada, pero tampoco se trata de eso.

Esta mañana, Q., S. y yo hemos acompañado a Ma. al aeropuerto. Se ha ido a Manchester y volverá dentro de un mes. La idea es que aproveche su estancia para hablar inglés. La pobre A. no ha estado nada tranquila hasta recibir un mensaje de Ma. diciendo que ha llegado bien porque nadie la podía recoger en el aeropuerto y ella sola debía espabilarse cogiendo un taxi hasta la residencia en la que se alojará durante el próximo mes. 

Al final, no solo no ha recibido un mensaje, sino una llamada de la policía porque no la dejaban salir del aeropuerto, alegando que al ser menor de edad y no habiendo ido nadie a recogerla, debían comprobar que no se había escapado (¡no caerá esa breva!). Ni en mis mejores sueños podía yo imaginarme una llamada así informándome que todos mis hijos se han escapado de casa. ¿Os imagináis? ¡A. y yo solos! ..., pero para eso habrá que esperar o ... nunca será así.

Bueno, ya seguiré porque o nos vamos a la piscina o no habrá quien aguante a los niños.

martes, 14 de agosto de 2012

Premio, ¿premio?, ¡Sí, premio!

Ayer me encontré con un comentario de Dolega en el que me enlazaba su última entrada (¡cómo si no leyera su blog cada día!) y me contaba que le habían dado un premio y que tenía que contar siete cosas propias de ella y citar siete blogs que le gustasen. Y resulta que uno de esos blogs es el mío. ¿Por qué? Ni idea. No sé a quién puede gustarle un blog como éste, pero ... de todo hay en la viña del Señor. Y para rematar su comentario me dice que ya me ha solucionado el próximo post, deduciendo por tanto que debo seguir esta especie de cadena y hacer lo mismo que ella: escribir 7 características mías y citar 7 blogs que me gustan.

Estaba yo dándole vueltas al tema y me encuentro con otro comentario, esta vez de Marga y ... ¡lo mismo! Un tipo que no ha recibido un premio en su vida (lo más que he conseguido fue encontrarme un billete de 200 Ptas hace mil años), recibe dos en un mismo día. Inaudito. Sí, sí, chulísimo, pero ahora hay que preparar una entrada para corresponder a tan magna distinción. No os esperéis nada bueno porque -como siempre- voy a improvisar una entrada. Allá va.

Siete cosas sobre mí. A ver, a ver ... humm ... imagino que no se referirá a características físicas porque no querría generar envidia a raudales, tampoco serán psíquicas, podríamos provocar el mismo efecto...humm ...

1) Muchas veces no sé sobre qué escribir, así que mis posts son (casi) todos espontáneos. No sé si es una virtud o un defecto, pero como en las escasas instrucciones recibidas solo se dice que hay que citar características de uno, independientemente de si son buenas o malas, pues eso.

2) Me gusta el fútbol (no tanto como a mi hijo P., que solo vive para eso) y el Sevilla FC. 

3) Como ya conté en una entrada anterior, siempre visto con camisas de manga larga (salvo si llevo un polo), sea invierno o verano, incluso primavera o invierno. Los genios somos así.

4) También lo conté en un post anterior: siempre duermo con pijama. Me parece "extra ordinario" hacerlo solo en calzoncillos. ¿El motivo? Además de que uno es un señor, no quisiera que un terremoto (llegan sin avisar la mayoría de las veces) me sorprenda de madrugada, acostado y aparecer al día siguiente en todos los noticieros del mundo bajo los escombros, lleno de polvo (que uno ya suele salir muy feo) ¡y en gallumbos!

5) Tengo la frente despejada y según dicen mis hijos la coronilla empieza a clarear. Creo que es otro síntoma de mi superior inteligencia porque como oí decir una vez a mi padre, nunca he visto a un burro calvo.

6) Tengo una familia numerosa y estoy encantado con ella. ¿Que cansa?, ¿que cuesta una pasta?, ¿que ...? ¡Ya lo sé!, ¿y?. Por eso, una de las frases que más me molesta es aquella que cuando alguien ve o se entera de que tengo unos cuantos hijos, me dice aquello de "Claro, es que a ti te gustan mucho los niños" ¡Sí, a la plancha!, es lo que me apetece contestarles.

7) ¿Yaaaa? Jo, creí que me costaría mucho citar 7 características y ya he llegado. Además, si alguno intenta hacerse una idea con las 6 anteriores, pensará -y con razón- que tengo más similitudes con un chimpancé que con un humano. La séptima podría ser ....humm... (acabo de preguntarle a P., que está en la habitación de al lado y no sabe de qué va esto, que me diga una característica mía y, después de decirme a gritos (sic) "estás muy bueno" y "te gusta jugar a la Play", ha añadido "eres gracioso". Pues eso, como uno es humilde, pondré esta última (ya sé que viniendo de un adolescente de 14 años no tiene mucho mérito, pero ...)

Me estoy enrollando mucho y todavía tengo que citar 7 blogs. No sé muy bien cómo va esto, si no puedo repetir alguno que ya se haya dicho, pero a riesgo de resultar endogámico, lo intentaré. de entrada, pido disculpas a aquellos que gustándome mucho, no cito porque solo puedo hacerlo con siete. Ah, el orden es aleatorio, que nadie quiera ver una clasificación de mejor a peor o al revés:

1) El blog de Dolega. Ah, claro, como te ha premiado ella, vas y se lo devuelves, pensará alguno. Pues no, me gusta ... y mucho. Me gusta cómo cuenta las cosas. Es muy divertido, fresco y ... ops, no sé qué más poner ... ah, ya sé ... ¡muy guay!

2) El blog de tomae. Fue de los primeros (o el primero) que conocí. Además, me ayudó mucho en mi incursión en la blogosfera, tanto que pasó automáticamente a ser mi mentor por designación unánime ... por mi parte.

(Buf, aunque no os hayáis dado cuenta, han pasado varias horas desde que empecé esta entrada: la inicié ayer tarde, poco antes de salir de viaje de vuelta a casa, pero como había tanto enlace que hacer, no me dio tiempo a acabarla. Esta mañana, temprano me he puesto a escribir porque como estoy de guardia, vete a saber si me dará a tiempo a acabarla)

3) El blog de Leles. Su dueña me cae muy bien y disfruto con lo que escribe, incluso cuando nos cuenta sus últimas recetas de cocina (hace unos pasteles que ni comprados en la pastelería). Es muy natural.

4) El blog de MadreYMas. ¡Cómo escribe, la jodía! Muy, muy divertido. Habla de cualquier tema y lo hace con mucha gracia (solo hay que ver el éxito del blog mirando el número de visitas que tiene).

5) El blog de Carmen. Muy recomendable. También trata cualquier tema, pero por insignificante que pueda parecer alguno de ellos, lo hace con una maestría que ya quisieran para sí muchos articulistas de cualquier periódico.

6) El blog de Modestino. De los primeros blogs que conocí cuando empecé. Me encanta cómo escribe (y describe) cualquier "acontecimiento". Es un pozo sin fondo. Domina el fútbol (es del Zaragoza) como nadie, pero lo que cuenta acerca de este deporte son historias desconocidas para la mayoría de los mortales. Leer su blog es como leer la columna de tu periodista favorito en tu periódico favorito.

7) El blog de Fernando. También fue de los primeros blogs que conocí. Es espectacular comprobar cómo en pocas palabras es capaz de decir lo que yo no conseguiría nunca llenando la pantalla de palabras.

Reitero mis disculpas para aquellos blogs que sigo y me gustan, pero que por necesidades del guión no puedo citar (incluyendo a Sara M, que no tiene blog, pero como si lo tuviera)

Bueno, creo que he conseguido sobrevivir al "marrón" que me han colocado Dolega y Marga ;-)

sábado, 11 de agosto de 2012

Ahora mañana de pesca

Parece que la confabulación para que no pescara ha llegado a su fin. Anteayer, polr la mañana, mientras A. y unos cuantos niños se bañaban, me fui con P., Mi. y JP a "tirar la caña" y ... ¡picaron y cogimos 3 peces! Como siempre hay alguno que no se lo cree, allá van los documentos gráficos que acreditan la "hazaña":

El primero en caer

El segundo

Efectivamente, el tercero
El primero y el tercero los saqué yo y el segundo Mi. Si alguno quiere saber qué peces eran, le diré que ... que ... ¡que lo busque en internet porque yo no tengo ni idea!

Sé que no son piezas como para estar orgulloso, pero después de dos días fallidos, pues no sé, como que hace ilusión. Además, yo no acostumbro a pescar en el mar (bueno, la verdad es que ya ni en el río), así que todavía tiene más mérito.

Es desesperante ver cómo se te enreda el anzuelo en las rocas del fondo del mar y cómo tienes que "montar" la caña una y otra vez. En el río te pasa de vez en cuando (si tienes la mala suerte de pillar alguna rama hundida), pero es que aquí es lo más normal.

Aunque ya nos quedan pocos días para irnos, sigo ilusionado con encontrar el sitio perfecto, porque esta mañana también he pescado (perdón, lo he intentado) y aquello parecía las Ramblas de Barcelona. Venga gente para arriba y para abajo. Papás y mamás con sus niños paseando por las rocas con un salabre en la mano por si cogían algún cangrejo, jovenzuelos cazando (y lográndolo) pulpos y curiosos que observan cómo pescas o lo intentas.

Lo que no había llegado a ver nunca (ni siquiera a imaginármelo) es a unos tipos haciendo "submarinismo" (llevaban gafas con un tubito para respirar y alguno aletas) justo delante de los que pescábamos, pasando por encima de nuestro sedal con la mayor de las tranquilidades. Y eso que tirábamos las cañas hacia el lado en el que no hay gente bañándose. 

Como se me había acabado el cebo que compré la vez anterior, la famosa "tita"



probé con otro tipo, optando finalmente por el conocidísimo "coreano" (que nadie piense mal, también es un gusano)


Para mi gusto (no, no los he probado) el coreano es más mala persona porque cuando estás a punto de ensartarlo en el anzuelo, el muy desgraciado saca una especie de dientes o colmillos que tiene ocultos en su boca, que como te coja desprevenido te da un buen susto, daño no, pero sí un susto. Ya sé que tiene derecho a defenderse, pero ...

Seguirá ...