jueves, 17 de mayo de 2012

Roba amiga

Ayer, una vez más, pasé todo el día en Barcelona y puedo decir que resultó provechoso.

Sin embargo, quería escribir sobre un tema que ya en su día me llamó la atención y que ayer se agudizó. Desde hace tiempo existen en mi ciudad (y en otras) unos contenedores de recogida de ropa usada. Cuando empezaron a proliferar, éstos eran metálicos pintados de color amarillo o de madera y, a pesar de su novedad, enseguida supimos que se trataba de una iniciativa solidaria de ayuda a los más necesitados. Pasó el tiempo y esos contenedores (u otros, no lo sé) pasaron a ser de color naranja con una inscripción que decía "Roba amiga" (no que le quites algo a tu amiga, sino "Ropa amiga" en catalán). Evidentemente, la buena fe con la que la mayoría de la gente actúa te lleva a pensar que la finalidad de esos contenedores es la misma que los anteriores.

Hace unos meses, un amigo me comentaba que estaba colaborando con otro en el vaciado de esos contenedores. Me contaba en qué consistía este trabajo y, como si nada, me dijo que la llevaban a un almacén situado en Barcelona donde se seleccionaba la que estaba en mejor estado y de ahí pasaba a una tienda en la que se vendía como ropa de segunda mano. Me quedé muy sorprendido y convencido de que se había equivocado, cuando, repreguntado sobre su fin, me confirmó que se vendía en tiendas de ropa de segunda mano.

Ayer, en Barcelona, pasé por una de estas tiendas y vi a una de esas furgonetas entrando en el almacén de ésta para vaciar los kilos de ropa que -estoy convencido de ello- la gente deposita allí creyendo que hace una obra de caridad. Ya sé que con esa iniciativa se crean puestos de trabajo y otra serie de beneficios para la sociedad, pero me parece que la mayoría de la gente que deposita la ropa (normalmente en buen estado y prueba de ello es que se vende después) lo hace convencida que su finalidad es otra.

En definitiva, esa ropa que entregamos convencidos de que se va al llamado tercer mundo (o aquí al lado, que estamos igual de necesitados) resulta que la recoge alguien que se lucrará con su venta. Es decir, esta actividad le producirá unos beneficios sin haberse gastado nada.

El que lo entienda que me lo explique.

A ver si al final resultará que "Roba amiga" significa lo mismo en catalán que en castellano.

martes, 15 de mayo de 2012

Se acabó la Liga

Y como resumen podríamos decir:

1) Muy mala temporada del Sevilla. Ya sé que no siempre puede salir todo bien, que hemos disfrutado mucho los últimos años, que llevábamos 8 años seguidos clasificándonos para una competición europea (solo los 2 que más dinero se llevan en el reparto de los derechos televisivos pueden decir lo mismo) y que tarde o temprano volveríamos a las andadas, pero también hay que reconocer que las cosas no se han hecho bien.

2) Más de lo mismo en cuanto a las 2 primeras plazas. La diferencia entre estos dos y el resto de equipos es cada vez mayor y aún así, lejos de intentar igualar la competición, se toman medidas que hagan insalvables las diferencias. Aunque se ve que en Europa no todo les sale igual de bien.

3) Sorpresón con la temporada del Levante y, en menor medida, del Málaga.

4) Exitazo de temporada para el equipo con nombre de una calle de Sevilla. A pesar de haber quedado cerca de los puestos de descenso, han logrado vencer en el campo del Sevilla (el espejo en el que siempre se miran) ayudando con ello a que no se clasificara para competición europea.

5) Meritoria remontada del Zaragoza que jornada a jornada (ha levantado más de una sospecha) y de la mano del gran Manolo Jiménez (sevillista de pro y maltratado en "su casa") consiguió salvar la categoría.

6) Descenso -por fin- del Racing de Santander. No le deseo ningún mal a este equipo, pero ya eran muchos los años que tonteaba con el descenso.

7) Sobrevaloración del Ath. de Bilbao. Durante casi toda la temporada, muchos seguidores de este deporte, influenciados por la prensa deportiva, se han declarado bielsistas. El equipo vasco ha llegado a la Final de la Copa del Rey habiendo eliminado únicamente a un equipo de Primera (el Mallorca), se ha plantado en la Final de la Europa League tras haber jugado una buena eliminatoria ante el Manchester Utd. y haber recibido un baño de juego por parte del Schalke 04 y ser machacado en la Final (conste que deseaba que ganara el Athletic antes que los colchoneros) y en la Liga ha quedado en la 10ª posición. Es decir, el Sevilla que ha hecho una pésima campaña ha quedado por delante del Athelic que ha jugado "como los ángeles". Que alguien me lo explique.

Nota 1: Antes de que "Adolescente anónimo" salte a la yugular, decirle que no existe manía persecutoria alguna.

Nota 2: Si alguno cree que esta entrada no es objetiva, no lo negaré. Soy sevillista y muy orgulloso de ello.

viernes, 11 de mayo de 2012

¿Los jubilados juegan a la Play?

Hace un rato hemos cerrado nuestra próxima sesión de Play Station para el próximo viernes (he leído lo que acabo de escribir y puede parecer que somos una panda de frikis). Como sabéis los más fieles seguidores, los que solemos quedar jugamos al Pro Evolution Soccer, el mejor juego de fútbol que existe (defensores del FIFA, por favor, absteneos de comentar). Como ya os conté en alguna ocasión anterior, lo bueno de este juego es que podemos jugar todos a la vez. Hacemos parejas y jugamos una contra otra. Es muy divertido, de verdad.

Normalmente somos cuatro padres de familia que, una vez al mes aproximadamente, quedamos para jugar con la Play. Salvo uno de los participantes (es un niño de apenas 30 años), los demás pasamos de los 40. Es precisamente este hecho el que me da pie a esta entrada: ¿Hasta cuándo es "normal" jugar a esto? Sí, ya sé que ni siquiera ahora es normal ver a cuatro tíos hechos y derechos jugando a las maquinitas, gritando cuando hay una clara ocasión de gol, soltando frases tipo "así no se puede jugar" cuando uno se dedica constantemente a hacer faltas al contrario destruyendo su, en ocasiones preciosista, juego, etc.

A veces me pregunto qué deben pensar mis hijos (o los de mis amigos) cuando quedamos en casa de alguno de nosotros para jugar y ven cómo su padre, en compañía de otros padres (en algunos casos los hijos son compañeros de clase) se dedican a jugar a la Play. Normalmente los niños de la casa en la que se juega saludan a los otros padres y se van a dormir, siendo entonces el momento en el que empezamos a jugar, pero vamos, no es un secreto, saben (y a veces lo han visto con sus propios ojos) que jugamos a eso.

La pregunta que a veces, medio en serio, medio en broma, nos planteamos es ¿Hasta cuándo? Nos reímos con las respuestas que solemos dar, ya sabéis "Cuando estemos jubilados ¿en casa de quién quedamos?", o "En vez de ir a ver obras (si es que queda alguna) jugaremos a la Play", o "Ya me imagino, el próximo viernes, Campeonato de Pro Evolution Soccer 2060 en casa de Paterfamilias", ...

Yo me imagino a A. preguntándome si Ma. puede traernos a nuestro nieto este fin de semana porque se van a no sé dónde y yo diciéndole que tengo que ir a casa de R. a jugar a la Play.

Lo mejor será esperar a ver qué pasa porque si echamos la vista atrás, a lo tonto a lo tonto, llevamos ya un tiempo con esta afición y a lo largo de este tiempo hemos pasado por varios partos (no mientras jugábamos que, de haber pasado, vete a saber si el padre de la criatura habría sido capaz de dejar el juego y llegar a tiempo para ver nacer a su hijo), mudanzas (ahora que lo pienso, es siempre el mismo), ingresos hospitalarios de una hija o esposa (nada grave gracias a Dios) lo que nos llevó  plantearnos si estaría bien visto llevarnos la PS3 y un proyector a la habitación del hospital y aprovechar sus blancas paredes... al final no lo hicimos tras plantearnos la posibilidad de que quizá la mujer no lo habría entendido.

Bueno, pues eso, el próximo viernes, hemos quedado en casa para nuestra ya clásica sesión de Play Station ... ¡y que piensen lo que quieran!

jueves, 10 de mayo de 2012

Dos famosetes de una tacada

Ayer estuve todo el día en Barcelona. Por la mañana, después de una audiencia previa en la que alcanzamos un acuerdo con la parte actora, celebrada en los Juzgados de una ciudad cercana a la mía, fui a "hacer unas gestiones" a Barcelona (odio esta expresión por el abuso que de la misma se ha hecho, pues conozco gente que cuando iba a comprar tabaco decía que iba a "hacer unas gestiones") y a visitar un Bufete de abogados en el que trabajé unos cuantos años. Después comí con un ex-compañero de la Sociedad de Valores en la que también trabajé, volví al Bufete en el que estuve por la mañana y, ya bien entrada la tarde, fui a un despacho con el que voy a colaborar, todavía no se sabe si esporádicamente o de forma definitiva. Se trata de un despacho con varias áreas, pero basado en Tributario, Fiscal y Procesal, asignándome área de Mercado de Valores y Procesal. De entrada, tengo que empezar a estudiarme un proyecto de ley andorrana que hará que este pequeño país de los Pirineos pase de la Edad Media al siglo XXI de golpe.

Para la comida quedamos a eso de las 14 horas cerca de su trabajo, situado en pleno centro (no urbano, sino financiero, pues abundan las sedes de corporaciones financieras, los despachos de abogados, economistas y notarios y oficinas de grandes empresas) de la ciudad. El día era espléndido y el sol lucía en lo alto. Como llegué un poco antes me senté en un banco (mobiliario urbano normalmente en mal estado, aunque no tanto como las entidades financieras que responden al mismo nombre) a esperar a mi ex-compañero. Las terrazas de los bares estaban abarrotadas y mucha gente aprovechaba para comer al aire libre.

Cuando llevaba un rato allí observé que de una joyería que tenía enfrente salía una persona que me resultaba familiar. Avanzó unos metros y se sentó en la terraza más próxima de donde me encontraba, en una mesa ocupada por otra persona. Al cabo de un rato, un tercero se sumó a ellos. La persona que me resultaba familiar no era otra que Bertín Osborne, otrora cantante y presentador de televisión que ahora dirige un programa (creo que lo he visto en una ocasión) en una cadena de televisión privada con relativo éxito desde que se implantó la TDT en España. Esa cadena, para más pistas, provoca por igual un  profundo amor y lealtad, así como un odio incontenible.

Era divertido observar la gente que pasaba a su lado. Había quien pasaba como si nada (especial gracia tenía ver a los extranjeros que por allí paseaban que estaban más pendientes de lo que se comía en la terraza, que no de su presencia, cosa lógica por otro lado, pues su fama, que yo sepa, no trasciende fronteras), otros, al reparar en su presencia, se giraban de forma muy poco disimulada y una señora llegó a ocupar una silla en la mesa contigua, sacó el móvil y realizó varias llamadas. Sin embargo no recuerdo haberla visto saludándolo.

En éstas estaba, cuando detrás de mi aparecieron dos muchachas jóvenes llevando unos jarrones y unas flores a una tercera persona que parecía ser la clienta que acababa de adquirirlas. La cara de la clienta también me resultaba familiar. Como pasaron a mi lado pude ser testigo privilegiado de su ya iniciada conversación:

- Clienta (C): Es un facha, pero un facha ... pero un facha recalcitrante ... y ... y un machista ...

- Dependienta Floristería (DF): Sí ... pe ... pero es divino

- C: Eso sí, todo él es divino ...

- DF: ¡Y que lo digas!

Siguió la conversación, pero no alcancé a oír más y enseguida entraron en un portal situado justo detrás de donde me encontraba.

Ah, me olvidaba, la clienta era Maruja Torres, aquella escritora y colaboradora en periódicos de determinada línea editorial, conocida también por su trasnochado feminismo y su anticlericalismo feroz.

Sé que alguno de vosotros se preguntará por qué no fui a saludar a Bertín Osborne. Pues no solo no fui a saludarle, sino que estuve escondiéndome de él para evitar que me reconociera, me abrazara efusivamente, me pidiera un otro autógrafo y me preguntara sobre mis avances en la búsqueda de trabajo. Ya sabéis, un rollo. 

PS Dos aclaraciones respecto de las fotografías:

1) Están escogidas al azar. Que nadie sea tan mal pensado de creer que he hecho una búsqueda exhaustiva para encontrar una foto en la que salga Bertín Osborne favorecido y la peor de Maruja Torres. No, son así.

2) Aunque parezca un acertijo, Maruja Torres es la que está a la derecha en la foto de la derecha. Ahí -el azar es caprichoso- la acompaña la ex-vicepresidenta del Gobierno Mª Teresa Fernández de la Vega

martes, 8 de mayo de 2012

Estados de ánimo

No ando muy animado últimamente. Sabía de antemano que esta situación "laboral" (¡qué contrasentido!) tenía estas cosas, pero por mucho que uno lo sepa ... Así está el blog, tan olvidado que hasta me da vergüenza verlo así, sin casi contestar a vuestros comentarios y sin publicar desde hace no sé cuántos días.

El problema es cuando se le da demasiadas vueltas a la cabeza y se acaba viendo todo con un importante filtro pesimista. Tampoco conviene olvidar que la cosa está como está, pero creo que hay que tener algo más de esperanza y tendré que confiar más en Él. Yo creo que estoy haciendo aquello de "a Dios rogando, pero con el mazo dando", así que alguna cosa tiene que salir, ¿no?

Ayer me di una vuelta por mi blogroll y me encontré con que nuestra amiga Sunsi decide dejar su blog y ya no sé si es una sensación mía, pero si dejamos de lado a Carmen, que últimamente y para regocijo de todos ha decidido aumentar el ritmo de publicaciones y al incombustible Modestino (es un máquina), el resto de blogs ha bajado en su frecuencia de escritos. Repito, no sé si es una sensación mía (acorde con ese pequeño y -espero- pasajero desánimo) o es que realmente es así.

Vamos a animarnos (lo digo por mí) y a seguir "palante"

viernes, 4 de mayo de 2012

Más expectativas

Seguimos con las gestiones. Hoy he recibido la llamada telefónica de una persona de una escuela de negocios on line que llama de parte de Primogénito y con la que podemos alcanzar un acuerdo para impartir unas materias. Al ser on line, da lo mismo que la sede esté en Madrid. La próxima semana me llamará el Jefe de Estudios y concretaremos esta potencial colaboración.

A mediodía he quedado con una abogada en su despacho. Ha sido D. (el irlandés) quien me ha proporcionado el contacto. Me ha citado a las 14 horas. Hemos hablado un buen rato y me ha invitado a comer junto con otra persona de su despacho y al café se ha incorporado otro. Esta abogada ha estado muchos años en la asesoría jurídica de grandes entidades financieras y, lógicamente, sabe mucho. El pasado mes de noviembre decidió dejar su trabajo en esa enorme y conocida entidad financiera y, junto con otros socios, montar su propio despacho. Esto da una idea del dinamismo de esta persona que, lejos de apoltronarse (tenía motivos más que suficientes para hacerlo), inicia una nueva aventura. Lejos de lo que me esperaba, es posible que se dé algún tipo de colaboración.

Ayer asistí a una conferencia en mi Colegio de Abogados sobre el Real Decreto Ley recientemente aprobado sobre Mediación. La semana que viene tengo varias entrevistas, una audiencia previa de un procedimiento del Turno de Oficio y acabar de una vez unos contratos para la promoción y construcción de unas viviendas que me encargó un amigo-cliente (por este orden) y en breve asistiré a unas sesiones de un Curso imprescindible para habilitarme como administrador concursal.

El tener tantos frentes abiertos es un poco estresante, pero no hay otra.

Ya he pasado por algún bajón y la clave para no hacerlo es, además de estar ocupado y ser optimista, que existan posibilidades (aunque sean meras expectativas ya es algo) de colaboraciones y por ende de ingresos.

Para desplazarme a Barcelona, he cogido al tren y os aseguro que he estado muy atento a mi alrededor por si se daba una situación como la de ayer o, al menos, parecida. Pero nada. Es cierto que lo de ayer es difícilmente igualable, pero al estar en racha, confiaba en que podría darse algo digno de mención.




jueves, 3 de mayo de 2012

En el autobús

Llevaba días sin escribir por falta de tiempo y de ganas.

Ayer se consumó la conquista del título de Liga por parte del R. Madrid (no me gusta ninguno de los grandes y eso hace, entre otras cosas, que sea generador de extrañas alianzas "merengue-culés", pues he llegado a ver a seguidores de uno y otro equipo haciendo causa común contra el Sevilla) y además mi equipo cayó en casa contra el otro equipo de la ciudad. Perdió de una forma cruel, con dos goles de falta (en ambos casos la pelota tocó en el poste antes de entrar) en las postrimerías del primer tiempo y en el tiempo añadido. Lo gracioso sin embargo es observar la inmensa alegría que para ellos ha significado esta victoria: ¡han salvado la temporada! Las diferentes reacciones de los seguidores de uno y otro equipo ante este resultado hace que se les sitúe con absoluta objetividad: mientras que para el Sevilla la temporada ha sido un absoluto fracaso, para los otros es un éxito ... ¡y están igualados a puntos!

Bueno, yo no quería escribir sobre esto, sino sobre lo que he podido observar esta mañana.

He acompañado a Ma. al médico (tiene anginas) y más tarde a Mi. al Hospital, donde tenía concertada una visita para ver si descubren el origen de lo que parece una alergia. Finalmente parece que se trata de alergia a los ácaros (por la reacción de la médico es como si nos hubiera tocado la lotería porque "solo" hay que comprar una funda de colchón anti-ácaros, ventilar más de lo normal su habitación y extremar las medidas de limpieza). Un rollo,  vamos.

Bueno, a lo que iba, Mi. y yo hemos ido al Hospital en autobús y, a la vuelta, él ha bajado antes que yo porque cogía el tren para ir al colegio. Justo en la parada en la que él se ha bajado, ha subido una señora que ha sido efusivamente saludada por otra que ya se encontraba en el interior del autobús. Por cómo se ha desarrollado el diálogo ( y por las "oportunas" preguntas de la segunda), deduzco que hacía tiempo que no se veían. El diálogo ha sido una sucesión de despropósitos y un claro ejemplo de inoportunidad. Ahora veréis:

- ¿Y qué tal tus niños?

- No, no tengo niños

- Ahh, ¿no? ... pues ... pues yo creía que ...

- No, no pudimos tener hijos ... y eso que ... y eso que llegué a ...

- Bueno, no pasa nada. Si no ha sido, por algo será ... 

E intentando arreglar la metedura de pata y el fracasado intento de consuelo, añade

- Quiero decir que eso es que no tenía que ser

- Ya ...

Tras un breve silencio en el que ambas intentan evitar cruzar sus miradas y una sonrisa bobalicona se ha instalado en sus caras, la que no ha tenido hijos, en un desesperado intento de cambio de tercio, pregunta a la otra

- ¿Y el trabajo qué tal?, ¿sigues ahí con la Carmen?*

Instintivamente miro a la interpelada y por su gesto deduzco que la pregunta tampoco ha sido acertada.

- Uy, no ... con la Carmen, no. Rompimos como socias

- ¿Ah, si?

- Si, la Carmen era muy ... muy ....

- A mí siempre me pareció ...

¡Qué manía esa de no acabar ni una frase!

- Sí, es que además ... (hace un gesto con la mano, muy mal disimulado, moviendo todos los dedos menos el pulgar en una clara alusión a su afición a apropiarse de lo ajeno)

- Ooohhh

- Sí, sí, eso me provocó una depresión y al final un tribunal de Barcelona me dio la absoluta (imagino que se refería a la incapacidad ... para trabajar, claro)

(...)

Después de otro silencio, llega la bomba, donde la que había preguntado sobre los "hijos" de la primera y contestado a ésta sobre su "trabajo", suelta:

- Buenooo, ¿y tu marido qué tal?

- Se fue con una sudamericana

Yo ya no sabía dónde mirar.

- Sí, de eso hace ya dos años y medio y casi lo tengo superado porque ... no me lo esperaba ... la verdad es que no me lo esperaba

- ¡Vaya, hoy no acierto ni una! (lo único sensato que he oído en toda la "conversación")

Y, como arrepintiéndose de haber hecho un comentario acertado, añade:

- Si es que las sudamericanas son ... contra ellas no se puede hacer nada

Esto es totalmente cierto y he sido testigo directo de ello. Aunque yo también me iba pellizcando de vez en cuando porque parecía increíble.

* El poner el artículo antes del nombre propio es para darle absoluta veracidad a los hechos porque esto, aunque sea gramaticalmente incorrecto, se usa mucho por aquí.