lunes, 1 de octubre de 2012

Operación bikini y efeméride

Esta mañana, antes de desayunar, me he pesado. Según me ha dicho A. es el momento en que hay que hacerlo y, a partir de ahora, caso de seguir con esta costumbre, habrá que hacerlo cada semana a la misma hora. Pues eso, que si un lunes ya es de por sí un poco complicado, desde ahora puede ser aún peor ... o no.

Lo primero que hice tras pesarme fue preguntarle a A. si la báscula que hay en el cuarto de baño (¡qué tontería!, no me pesaré en la de la cocina o en la Thermomix) funciona bien. "" fue su escueta respuesta y mayúsculo mi susto. Resulta que peso ... ¡82,5 kilos!. Cada vez más cerca de Ronaldo (el agnóstico, no Cristiano) y con miedo a empezar a ser señalado por la calle.

Una vez repuesto del susto, he hecho lo que imagino no debe hacerse en la vida: he ido a internet y he buscado mi peso ideal. En el buscador he puesto algo así como "peso y altura". Tras descartar "Peso y altura de Angelina Jolie", "Peso y altura de Lady Gaga", "Peso y altura de Beyoncé", "Peso y altura de Sara Carbonero", "Peso y altura de Shakira" y antes de que apareciera "Peso y altura de Cristóbal Montoro" he entrado en alguna de esas páginas que (parecía) me iban a solucionar mi duda. Introduzco mi peso (82 Kg, porque no acepta decimales) y mi altura (1,78, si es que no he menguado, que todo puede ser). Al poco me aparece un mensaje que me dice "Querida, tienes un sobrepeso que raya la obesidad. Consulta a tu médico" ¿Cómo que "querida"?.Compruebo que he entrada en una página "de mujeres" y varío los patrones de la búsqueda introduciendo "Peso y altura hombres". Sí, ya lo sé un crack y dando argumentos a algún bloguero para preparar una entrada sobre "búsquedas", pero ... Lo peor de todo es que el resultado ha sido casi idéntico al anterior si exceptuamos el iniciar la frase con un "Querida", vamos que tengo sobrepeso. Como soy de aquellos que prefiere profundizar en el tema y no quedarme con la primera de las respuestas, opto por una segunda opinión y cambio a una página web que habla de "masa corporal" "¡Cómo mola eso de "masa corporal" y qué científico suena!. El resultado ... no lo entiendo, me insiste en que me sobra peso, pero aparece en porcentajes y bastantes decimales. Demasiado para el cuerpo (¡vaya!, ni a propósito habría encontrado una expresión más acertada).

Encuentro otra página web en la que aparecen unas tablas (no hace falta introducir dato alguno) y el resultado vuelve a coincidir: existe sobrepeso. Aquí, al menos, encuentro un atisbo de optimismo porque se descarta una obesidad severa y una obesidad mórbida. Algo es algo. Lo que no he llegado a entender es que si aparece la altura y el peso ¿cómo es capaz de diferenciar entre pequeño, mediano y grande? Si uno mide 1,78 no es pequeño, mediano o grande, será solo una de estas categorías, ¿no?

Al final he conseguido adivinar que me sobran entre 6 y 8 kilos (10 como máximo), así que habrá que ponerse manos a la obra. Vaya palo.

No sé por qué me he alargado con esta introducción porque de lo que quería escribir es de una efeméride que ha pasado desapercibida para la mayoría (incluso para mí) y que no es otra que el sábado este humilde blog cumplió 2 años. Aaaaay, parece que fue ayer y ... ¿no te estoy diciendo que hace ya dos años?, ¿a qué viene esa tontería de que "parece que fue ayer ...? Pues eso.

Lástima que tal acontecimiento quedara relegado a un segundo plano por la actuación (perdón, la actuación fue la de Cesc) del árbitro del Sevilla-Barcelona. Mateu Lahoz nos robó 3 puntos importantísimos porque le dio la real gana. Si alguien ha visto las imágenes (no hacía falta ver todo el partido), cuando el Sevilla ganaba 2-1, el árbitro decidió expulsar a Medel con roja directa por un supuesto cabezazo a Cesc que solo él debió ver. Cesc, mal actor y peor persona (recordemos que ha sido el único jugador capaz de sacar de sus casillas al tranquilo Kanouté llamándole "moro de mierda") aprovechó para llevarse las manos a la  cara y tirarse al suelo. En el minuto 88, aún con 2-1 en el marcador, Thiago se lleva un balón con la mano (en esta ocasión lo ve todo el mundo, menos Mateu Lahoz) en una jugada que acaba en gol. Y para acabar, cumplido el minuto 90, el árbitro decide alargar el partido 5 minutos, lo que aprovecha el Barça para meter el tercero.

Sé que no debería molestarme por estas cosas, hay que asumir que todo está montado para que los dos "grandes" se disputen, no solo el dinero que en concepto de derechos televisivos roban al resto de equipos, sino los títulos en juego, pero ....

sábado, 29 de septiembre de 2012

Me doy de mí

No sé si es que me estoy volviendo vanidosillo o es que la situación ya empieza a ser preocupante, pero lo cierto es que debo tomar una determinación lo antes posible. ¿Hago algo? Y si lo hago, ¿cuándo empiezo?

En mi vida me había encontrado en esta situación: he engordado. ¿Cuánto? Ni idea, ni me pesaba antes y ahora me guardo muy mucho de hacerlo. ¿Y cómo lo sé? Pues, aunque sea de letras, soy capaz de detectar ciertos indicios, inequívocos por otra parte, de que mi cuerpo se está dando de sí. Alguno de estos síntomas son:

- Cada vez que me encuentro con un amigo (es siempre el mismo), me dice "Estás más gordo" No, no me molesta que me lo diga, simplemente me toca los c......, pero como es tan majo, no se lo tengo en cuenta (el próximo día le soltaré una ...)

- La ropa no me sienta tan bien como antes. Estoy convencido de que a base de lavarla encoge. Aunque tampoco puedo fiarme mucho de mi criterio porque aún cuando voy a comprar pantalones y un/a dependiente/a me pregunta mi talla, le contesto que un 38. Si iba con A. me miraba con cara de pena y después, dirigiéndose el idiota preguntón, le decía, "quiere decir una 44". Si iba solo, el meteme-en-todo, me miraba con incredulidad y contestaba con un "¿Perdón?", dando a entender que quizá me había equivocado.

A veces, al ir a acostarme me siento "magdalena". Tengo calzoncillos (boxer, siempre boxer) que la goma superior arruga la tela de la prenda en cuestión y al quitármelos por la noche, me dejan unas marcas en la piel igualitas a una magdalena cuando le quitas el papel.

- El imitar a una mujer embarazada me sale muy bien y con muy poco esfuerzo. Ojo, no es una barriga cervecera, lo que pasa es que mi vientre ya no es plano y si antes ya la imitaba bien con el simple gesto de "sacar barriga" y pegar las palmas de las manos en las lumbares, ahora es más fácil.

- Mi estilizada figura ya no lo es tanto. Vamos, que tengo unos michelines que han decidido acompañarme permanentemente. Si antes, cuando iba por la calle, el murmullo que me acompañaba era porque la gente, al verme, comentaban entre sí "¿Has visto qué figura?", ahora me acompaña el silencio.

- Sudo más. El hecho no es alarmante porque los que somos cuerpo glorioso sudamos colonia, pero el aspecto puede llevar a que alguien se lleve una imagen equivocada de mí.

- Cuando juego a padel ya no llego a todas las bolas. Bueno, nunca lo he hecho. Quiero decir que cuando juego a padel llego a menos bolas. Esa transformación de mi cuerpo serrano quizá tenga algo que ver, pero tampoco se trata de deslomarse por una pelotita amarilla. Además, para eso ya tengo un compañero, ¿no?

A ver, tampoco hay que exagerar. Todavía voy andando, no rodando, a los sitios, los del departamento de marketing de Michelin no me han llamado para ofrecerme ser la imagen de su nueva campaña, sigo entrando de frente en cualquier habitación... Además, cuando le pregunto a A. si me ve más gordo siempre me dice "estás guapísimo"

Es posible que haya llegado el momento de hacer un poco de régimen. Creo que primero me pesaré y teniendo en cuenta la altura (¿va así?), veré cuántos kilos debo perder.

Suerte que la báscula no es de aquellas que una voz decía tu peso. Imaginaos por un momento que me peso y se oye "Por favor, de uno en uno"

viernes, 28 de septiembre de 2012

Escapada

Nuestros amigos D. y J. son un ejemplo de magnanimidad. Es más, son la magnanimidad exagerada (¿que la magnanimidad ya es el máximo y por tanto no cabe la magnanimidad exagerada? No lo sé, pero son muy generosos) y eso significa que cuando les das algo te lo devuelven "a lo grande". Es lo más parecido a aquello del ciento por uno (no te dan la vida eterna porque no pueden, sino, estoy convencido de que lo harían). Bueno, a lo que iba. Hace meses nos regalaron uno de aquellos packs que incluyen una noche de alojamiento y un desayuno para dos personas en un lugar a elegir entre no sé cuántos. El nuestro es un  ... un momento que lo miro ... ¡una estancia pintoresca! ¿Que no sabéis qué es eso?. Pues ... yo tampoco.

El caso es que A. y yo buscamos afanosamente un fin de semana en el que poder utilizarlo pero, por una cosa o por otra, el caso es que no hay manera de encontrar fecha. Como tiene fecha de caducidad ya empezamos a estar un poco preocupados.

Como sabéis los que hace tiempo que me leéis, este blog no es un lugar en el que se dan consejos (al revés, me gustaría que me los dieran a mi) porque no soy nadie para darlos, simplemente se trata de contar cosas que nos pasan ... y si le pueden servir a alguien, que lo dudo, mejor para él. Todo este preámbulo era para contaros la importancia que tiene pasar -de vez en cuando- un fin de semana (o más si se puede) a solas con tu media naranja (ya sé que hay que decir pareja, pero me suena raro, porque, en caso de tenerla, si voy con mi pareja ya seríamos tres ... y eso es multitud). El lugar es lo de menos. A. y yo hemos llegado a irnos a una casa que tienen mis padres a una hora de donde vivimos. La cuestión es desconectar del día a día y ¡hablar!, hablar mucho. Se habla de todo, no solo de niños y como os decía va muy bien.

Mi suegra siempre nos decía que una vez al año había que hacer eso y, aunque nunca lo conseguimos hacer con esa periodicidad, ella se ofrecía para quedarse con unos cuantos niños (ah, importante, no hay que llevarse a ningún niño, por pequeño que éste sea) y facilitarnos así las cosas.

Como la última vez que hicimos una escapada fue en noviembre de 2010, que nos fuimos a Lisboa con la excusa de celebrar los 40 años de A., sería bueno aprovechar esta ocasión para largarnos a un lugar "pintoresco". Tengo ganas de poder hablar con A. sin que un niño nos interrumpa cada dos por tres, de vivir a un ritmo sosegado, sin prisas, de dar largos paseos, de tomarnos un café saboreándolo, de tener un despertar cristiano (ya sabéis, cuando Dios quiera), en definitiva, de estar ella y yo solos. ¿Lo conseguiremos? ¡Lo conseguiremos!

PS Gracias al comentario de Sara M. acabo de caer en la cuenta de que he sido injusto con D. y J. porque si ya de por sí son magnánimos, lo son más por un pequeño detalle que he olvidado: su regalo no es "solo" el pack "pintoresco", sino que incluye quedarse con alguno de nuestros hijos para que podamos ir. ¿Qué?, ¿cómo os habéis quedado?

miércoles, 26 de septiembre de 2012

Esos dibujos y esas notitas

No sé si os pasa a vosotros/as, a los que tenéis hijos pequeños (o no tan pequeños, porque hay quien las guarda), eso de encontraros papeles con dibujos y notas de los hijos. Os comentaba aquí que desde que se fue la señora que nos ayudaba en casa somos algo más ordenados (sí, sí, no me he equivocado, somos más ordenados) y ese afán de orden y limpieza nos ha llevado a eliminar muchos de los dibujos que inundaban la casa.

Sin embargo, sin necesidad de una búsqueda exhaustiva, he conseguido recopilar algunos para poder ilustrar este post. Allá van:


Autor: desconocido
Título: Mira, ¡me aguanto sin piernas!
Fecha: entre 2010 y 2012
Escuela: minimalista

Esta obra, de una simplicidad sorprendente y una fuerza descomunal, nos muestra un afán de superación fuera de lo común.

Varias galerías de arte nos han ofrecido exponerla, pero preferimos esperar a una mayor cotización que, como sabéis, se dará cuando fallezca su autor (al no saber quién es, pero deducir que es alguno de nuestros hijos, habrá que esperar un tiempo). Si alguno está pensando que podría ser obra de A., no sé qué decir, que todo puede ser, pero me extrañaría mucho.



Autor: desconocido
Título: Mida, vengo del dentifta y no me quedan dientef
Fecha: entre 2010 y 2012
Escuela: Facultad de Odontología

Aquí, el autor, para superar el trauma que le supuso una reciente visita al dentista en la que se le detectaron diversas caries, intenta dejarse llevar por ese optimismo antropológico y mostrarnos una vitalidad que pretende contagiar. Dudo que lo consiguiera.

A mí, personalmente, me recuerda a Belén Esteban.



Autor: desconocido
Título: La novia de Bob Esponja
Fecha: entre 2010 y 2012
Escuela: Minimalista

Una vez más nos encontramos ante unos trazos sencillos, pero vigorosos, cuya finalidad no es otra que mostrarnos la belleza que puede llegar a tener un dibujo animado. Esa mirada y esa sonrisa muestran un enamoramiento que lleva a dejar todo para seguir a la persona (o esponja) amada.



Autor: Mi.
Título: Negociación, te vas a enterar
Fecha: entre 2010 y 2012
Escuela: Hiperrealista

El autor, especializado en la historia y más concretamente en aquellas épocas de la Historia en las que era necesario el empleo de la fuerza para conseguir alguna cosa, muestra al espectador con todo lujo de detalles cómo se desarrollaba una "negociación". Podemos imaginar las consecuencias que tendrá en la cara (en la cabeza) del que está siendo agarrado por el cuello el impacto de esa bola llena de "pinchos"

Esa mezcla de borrador y obra final le da un encanto especial y el hecho de que se encuentren en el mismo papel, hace sospechar que su procedencia podría situarse en Cataluña.

Autor: Mi
Título: Negociación, fase intermedia
Fecha: entre 2010 y 2012
Escuela: Hiperrealista

Siguiendo con su trilogía "Negociación", el autor muestra con toda su crudeza el desarrollo de la negociación. Es el momento en el que uno de los interlocutores no acepta por primera vez la propuesta del otro (normalmente más fuerte que el anterior)




Autor: Mi
Título: Negociación, fase final
Fecha: entre 2010 y 2012
Escuela: Hiperrealista

Como habrá adivinado el lector, esta obra es el resultado final de una negociación, en la que una de las partes impone su voluntad a la otra y demuestra su triunfo haciéndole perder la cabeza.




Para acabar, nada mejor que una nota de S. que adorna nuestro frigorífico y que, espero, no sea hallada dentro de miles de años y sirva como estudio de nuestra civilización. Si bien las conclusiones serían que éramos una sociedad que nos queríamos mucho, nos dejaría en un mal lugar en cuanto a si éramos unos avanzados o no. Ya puedo imaginarme las conclusiones del estudio: "pueblo muy primitivo", "ortografía muy rudimentaria, sin reglas", "caligrafía básica", etc

Se trata de un mensaje del benjamín de la familia dirigido a su madre. Como en esta casa mis hijos hablan idiomas, os traduciré el texto para evitar malos entendidos. El niño en cuestión, quiere mostrarle a su madre lo que por ella siente y no se le ocurre mejor cosa que escribírselo:

Qué pone: "mama tastmumol"

Qué quería poner: "mama tastimumol" (comprobamos que se había dejado una "i")

Qué debería poner: "Mama, t'estimo molt"

Qué significa (para aquellos que no sepan catalán): "Mamá, te quiero mucho"

Sí, ya sé, la nota la escribió cuando iba a P-4, pero ... La mamá en cuestión, a la que se le cae la baba, no tiene mejor idea que colgar la nota en el frigorífico.


martes, 25 de septiembre de 2012

También en Twitter y ...

El sábado por la noche estuvimos cenando en casa de Je. y M. junto con D. y J. Como son de los pocos que saben que tengo un blog, hablamos un poco de este espacio. D. me decía que debía abrirme una cuenta en Twitter, que eso haría que se extendiera por la red a lo bestia. Así que ya me tenéis el domingo por la tarde abriendo una cuenta en Twitter.

Me pide que introduzca un nombre y yo, obediente, pongo "Paterfamilias". Enseguida aparece un mensaje que me dice que ese nombre ya está ocupado (o siendo usado). ¡¡¿Cómo?!! ¿Existe en el mundo algún otro tarado que se ponga semejante nickname (¿qué, ha molado esto de nikname?)? Pues parece que sí. Así que ya me veis a mi poniendo paterfamilias01 para que sea aceptado y me permita abrir la dichosa cuenta.

Una vez abierta me dispongo a bajar la aplicación "Twitter" para mi teléfono móvil. Me pide el ID y la contraseña. lo introduzco y me dice que no es correcto. Pienso que lo he escrito mal (a pesar de tener unos dedos que ya quisiera para sí un pianista de primer nivel como ... no sabéis lo que cuesta escribir en ese dichoso teclado) y vuelvo a escribirlo. Error. Lo intento alguna vez más hasta que me dice que he agotado todos los intentos, así que aparece una nueva pantalla que me hace elegir una serie de preguntas y sus correspondientes respuestas. Cuando acabo la última de las preguntas, me dice que no puede darse idéntica respuesta a diferentes preguntas. ¡Qué tontería! Imaginad por un momento que os pregunta "¿Cuál es el mejor equipo de fútbol del mundo?" Lógicamente contestáis "Sevilla" y, más adelante, os pregunta, "Ciudad en la que nació Paterfamilias" Aquí, sin dudarlo, volvéis a escribir "Sevilla" y es entonces cuando aparece ese  (absurdo) mensaje.

Al final vuelvo a escribir el ID y la contraseña de siempre y, no sé cómo, me baja la aplicación. Misterios de la vida. ¡Ya tengo una cuenta en Twitter! Ya soy persona y la gente no me señalará cuando vaya por la calle o a las reuniones del cole de los niños.

Ahora hay que empezar a seguir a gente. Humm, a ver, a ver, ¿a quién busco? Y empiezo a utilizar el buscador escribiendo nombres de gente que conozco y ... ¡nadie me sigue a mí! Ayer por la mañana envío un Whatsapp a un amigo y le pregunto que por qué no me hace ni caso. ¿Su respuesta? "Ahh, ¿eres tú? No sabía quién era ese paterfamilias". Empiezo ya a dudar de la eficacia de la propuesta que me hizo D. durante la cena del sábado. Hasta ahora he conseguido que me acepten la buena de Pilar T (lo siento, no sé cómo enlazarte si no tienes un blog) y otros propietarios de blogs como El Niño DesgraciaítoEmbajadorLeles o la gran Carmen J., quien llegó incluso a enviarme un mensaje de bienvenida (estos dos ultimos nombres los he añadido a las 22:40 horas del día 25 de septiembre de 2012, porque esta entrada -sí, lo siento- era programada y la escribí ayer tarde)

Así que aquí me tenéis intentando utilizar mi nueva cuenta de Twitter con tweets cada x tiempo y sin que se note en este humilde blog un aumento de visitas como consecuencia de ello.

Lo bueno es que ayer mismo, MadreYMas hace una de sus geniales entradas y tiene el detalle de enlazarme al final de ella. No os podéis imaginar lo de visitas que recibí. Me parece que la ficharé como representante.

Pues nada, que también me tenéis en Twitter y ...

PS Por cierto, lo que sería la bomba es que Sara M. me enlazara en su blog ... aunque, claro, para eso primero tiene que crearlo, ¿no? ;-)

lunes, 24 de septiembre de 2012

El amo de casa

El pasado mes de julio (¿o fue en junio?) la mujer que nos ayudaba en casa con las tareas de limpieza decidió volverse a su país porque no veía un futuro para ella y su hija en el nuestro.

Pasadas las vacaciones y después de estudiarlo A. y yo, decidimos reunirnos con nuestros hijos mayores (de Ma. a Q) y explicarles la nueva situación. Como la cosa está como está, y a cambio de arrimar todos el hombro, no buscaríamos a otra persona y eso significaría un considerable ahorro para la economía familiar. Hicimos un esquema con el reparto de las tareas domésticas y afrontamos así el mes de septiembre. Los hijos -que van a su ritmo- todavía están "adaptándose" a la nueva situación y ... vamos, que les cuesta un mundo hacer ciertas cosas.

A ellos les costará, pero para mí ha significado un cambio radical, no ya en mi quehacer diario, sino hasta en mi forma de pensar. Por ejemplo, como recordaréis, el jueves estaba de guardia y cuando recibí la primera de las llamadas del Juzgado estaba en casa pasando la mopa. Cuando me preguntaron cuánto tardaría en llegar, además de la distancia que separa mi casa del Juzgado, mentalmente pensaba lo que tardaría en acabar mi tarea doméstica.

El tema de la ropa (imagino que en una familia de 8 miembros debe ser un poco más que en otra cualquiera) es lo que más me ha afectado en mi nueva vida. En la cabeza siempre tengo la última lavadora puesta (que si era de color, clara o de ropa blanca) y la cantidad de ropa que está esperando la plancha. Por ejemplo, el jueves, cuando estaba llegando al Juzgado, vi que se empezaba a nublar el día ... ¿y cuál era mi única preocupación? ¡Exacto, la ropa tendida!. Es más, en mitad de una de las declaraciones, mi mente se entretenía en pensar si estaría ya lloviendo o si, por el contrario, me daría tiempo a llegar a casa para recoger la ropa antes de que empezara a llover. La lluvia da mucho de sí. Un tipo como yo que hasta ahora la lluvia únicamente me había preocupado por si tenía previsto jugar a padel o por si -casualidades de la vida- había decidido limpiar el coche, ahora miro al cielo con temor cuando detecto una nube y acabo de limpiar los cristales. El otro día, antes de salir de casa y ante la amenaza de lluvia, me oí a mí mismo diciendo "Vaaaaa, vámonos que llegamos tarde y bajad las persianas, que he limpiado los cristales". ¡Dios mío!

A. dice que soy un poco exagerado con la plancha, que plancho toda prenda que se me pone por delante. Os puedo asegurar que no he planchado calzoncillos, pero creo que me lo dice porque plancho los polos del uniforme de S. No creo que haya causado tal sensación en el colegio como hasta el punto de que se organicen corrillos de madres comentando que parece ser que existe un niño al que le planchan el polo, pero tampoco ha pasado desapercibido. Lo que sí ha cambiado es mi forma de mirar a la gente. Cuando estoy hablando con alguien, inconscientemente la mirada se me desvía hacia sus camisas, observo cómo están planchadas y miro la raya de sus pantalones. Esto no es vida, de verdad.

¿Y la cocina? La tengo como los chorros del oro. Cuando los niños llegan del colegio con un hambre canina dispuestos a merendar lo primero que encuentran, si estoy en casa, suelto frases tipo "Niños, cuidado con la cocina que está fregada"

Y para acabar, esta nueva situación me ha cambiado hasta mis más profundos pensamientos e inquietudes. Ya no me rebano los sesos pensando en la eternidad, en la inmensidad del Universo, la teoría de la relatividad ya no es un pasatiempo para mí, no. Ahora no paro de preguntarme cosas como ¿de dónde saldrá tanto polvo si ayer mismo pasé el trapo por estos muebles y ya están otra vez como antes de pasarlo?

Por cierto, ¿alguien sabe por qué hay tanto polvo?


viernes, 21 de septiembre de 2012

Otra guardia de imputados

Ayer estuve de guardia y eso hizo, entre otras cosas, que tardara en contestar vuestros comentarios a mi anterior entrada. La guardia era de imputados, así que esperaba cierta actividad.

a cosa se animó relativamente temprano, pues a las 9:15 horas ya recibí la primera llamada de un Juzgado, el Instrucción 1 en este caso, diciéndome que tenían a un imputado para tomarle declaración. Al poco tiempo, me llamaron del Juzgado de Instrucción para avisarme de que tenían a dos imputados citados a las 12:00 h para declarar. "No hay problema -dije- En cuanto acabe en el 1, voy para allá" A partir de ahí fue una sucesión interminable de llamadas y asistencias hasta las 15:40 h, que es cuando salía del edificio de los Juzgados tras haber asistido a 10 personas.

Tres de los imputados lo eran por un presunto delito contra la seguridad del tráfico (vamos, que habían sido pillados conduciendo bebidos o, como uno de ellos, se había negado a someterse a las pruebas de alcoholemia), tres más como presuntos autores de un delito de malos tratos en el ámbito familiar, otros dos por lesiones y dos más por usurpación de vivienda.

Sé que la mayoría de estos hechos esconden auténticos dramas, pero eso no quita que se den situaciones que pueden resultar graciosas. Por ejemplo, con uno de los imputados por haber conducido bajo los efectos del alcohol, los hechos se remontaban a noviembre de 2010 (no entiendo por qué no se había hecho nada hasta ahora), estaba yo preparando su declaración cuando nos avisaron que la Juez estaba esperando. Esta Juez no se caracterizaba por su buen humor precisamente y, en un momento del interrogatorio, la Juez le pregunta si el día de los hechos había cenado, contestando que sí el imputado. Después le pregunta si había bebido y el tío contesta "Sí". Entonces la Juez insiste y le pregunta "¿Qué bebió Vd.?" Entonces, el cliente me mira con cara de asombro y dirigiéndose a la Juez, le dice "Pues alcohol" Sé que es una chorrada, pero consiguió que se me escapara la risa.

Aparte de esto, no hubo casi nada divertido. Sin embargo, me llamó la atención el asunto de la usurpación de vivienda. Los imputados eran dos chicos jóvenes (forman una pareja de hecho) con una niña pequeña y esperando su segundo hijo. Cuando me acerqué a ellos con la intención de preparar la declaración, se interpuso entre nosotros el padre de él, quien me explicó la historia. Al parecer -y siempre según el padre y suegro de los imputados- habían sido estafados porque ellos estaban en ese piso al amparo de un "contrato" de alquiler que me mostraron para acreditarlo. Al parecer, vieron un anuncio en un locutorio donde decían que se alquilaba un piso por 400 euros al mes. El piso era grande y, lo más importante, nuevo. Llamaron a ese número y quedaron en un bar. A la hora acordada llegaron dos chicos jóvenes y les enseñaron el piso. Les gustó tanto que firmaron un "contrato" (según él, en el piso, según ella en el bar). El contrato, que exhibía orgulloso, además de no tener sello alguno, ni estar sellado por la Cámara de la Propiedad, tenía un garabato evidentemente ininteligible) al final del mismo bajo las palabras "El Propietario". Ellos "pagaron" una fianza de 1.200 euros y 3 meses por adelantado. Desde enero de este año, los pobres "no han podido" pagar la renta porque "el propietario" no se ha vuelto a presentar. Sin embargo, en ese mismo mes, se personó en la vivienda una persona que dijo ser el representante de la propietaria, una sociedad mercantil vinculada a una entidad financiera.

Cuando acabó de explicarme "la historia", les pregunté si pagaban luz, contestándome que intentaron cambiar el contrato a su nombre y la compañía no se lo hizo porque "existía una deuda de un anterior propietario". Le pregunté si tenían luz y me dijo que sí. "¿Y agua?, ¿tenéis agua?". "Sí, claro", fue su rotunda respuesta. Para acabar, les pregunté si tenían llaves de la vivienda, contestándome que "por supuesto que sí, nos la dio el propietario"

La declaración podéis imaginar cómo fue. Cuando la Juez le preguntó si tenían luz dijo que sí ("Bueno, no me ha mentido", pensé), que tenían hecho un empalme y la cogían de la calle. Y cuando el abogado de la propiedad le preguntó cómo explicaba que la cerradura estuviera forzada, un atronador silencio se apoderó de la sala. Yo ya no sabía dónde mirar.

¿Por qué? ¿Por qué el cliente sigue siendo el principal adversario del abogado?