viernes, 8 de julio de 2011

Los auténticos héroes

Días atrás, un buen amigo me enviaba un correo electrónico para decirme que su sobrino volvía a estar ingresado y pedirme unas oraciones por él. El hijo de su hermano no tiene más de 2 años y ya nació con problemas de salud. En su corta vida ha estado ingresado en innumerables ocasiones, con lo que ello comporta para una familia con más hijos. Su hermano y su cuñada son unos auténticos héroes. Duermen poco y pasan temporadas en el hospital acompañando a su hijo Á. y, como decía, cuidando del resto de la familia.

A veces vemos por televisión historias de personas que son ensalzadas por cierta heroicidad. Sin restar mérito alguno a su acción (la que sea), los verdaderos héroes son los anónimos, los desconocidos, los que nadie sabe nada de ellos o de "lo suyo" y continúan su vida con absoluta normalidad. Los padres de Á. son un buen ejemplo de esos héroes.

Pocas veces nos habremos topado con alguno de ellos, pero cuando lo hacemos, nos dejan una profunda huella. A mí me impresiona esa naturalidad que los hace todavía más grandes ante mis ojos.

Hace muchos años, en el colegio, conocí a un tipo (Tomae lo conocía bien) impresionante. Tras acabar sus estudios de Derecho, empezó a trabajar en un bufete de abogados de Barcelona, pero él sentía que eso no era lo suyo. Mientras tanto, en la antigua Yugoslavia se libraba una cruel guerra y las imágenes que a diario se repetían en cualquier noticiario, le llevaron a tomar una determinación. Consiguió una acreditación de una revista especializada en motos, se subió a la suya y se plantó en Sarajevo, en pleno conflicto de los Balcanes, porque quería ser reportero de guerra. Su historia da para un libro (de hecho hay alguno publicado). Jugándose la vida y, sobre todo, ayudando a los demás, consiguió hacerse un hueco en esa difícil profesión. Es más, consiguió captar la atención de algún directivo de agencias de noticias y, al tiempo, fue fichado por una reconocida firma. Recibió prestigiosos premios internacionales por su trabajo, viajó por el mundo para cubrir diferentes conflictos bélicos y en uno de ellos, en el año 2000, encontró la muerte. He resumido mucho su vida y a simple vista parece la (mini) biografía de un héroe. Y así es. Sin embargo, yo quería destacar su sencillez, lo que, para mí, lo hacía especialmente heroico.

A los pocos años de haber estado en ese bufete de abogados, yo entré a trabajar allí y, muy de vez en cuando, él venía de visita. En una de estas ocasiones (él ya había cubierto varios conflictos), varios abogados del despacho comimos con él. Todos estábamos embobados mientras nos contaba sus peripecias. Tras contar una aventura vivida en África, uno de los comensales le dijo "lo tuyo tiene mucho mérito", a lo que él, rápidamente y sin dejarle continuar, le contestó "¿Mérito?, ¿qué mérito tiene lo mío? ... Lo que tiene mérito es lo vuestro: levantarse cada día temprano para ir a trabajar y para mantener a la familia, tener unos cuantos hijos (creo que en aquella época sólo tenía 3 ó 4), dormir poco ..."

El auténtico héroe, además de sencillo, no tiene la sensación de estar haciendo nada fuera de lo normal. Era grande, muy grande.

3 comentarios:

  1. Muy buena reflexión la de hoy, Pater.
    Creo que tu amigo tenía razón... y tú también. Él era un héroe por hacer lo que hacía... pero vosotros también lo sois por haber decidido libremente sacrificar vuestro tiempo y vivir menos aparatosamente por formar una gran familia.
    Y la familia de tu amigo... qué decir? No se me ocurre nada peor que tener un hijo enfermo.
    Rezad por él...
    Abrazos.

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  2. ¡Qué razón llevas Pater!, "El auténtico héroe, además de sencillo, no tiene la sensación de estar haciendo nada fuera de lo normal". Y además hay muchos a los que si tenemos cerca y no sabemos apreciarlo. No sé si lo has oído alguna vez, pero Cadena 100 otorga a estos "héroes anónimos" unos premios anuales, los Premios Pie Derecho. Aunque es imposible hacerles su reconocimiento a todos. Vaya por ellos el post de hoy.

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  3. Precioso post, Pater.
    Creo que lo que los hace héroes depende de la punta del palo. El palo un día u otro llega... Lo puedes coger por un extremo o por otro. Si les preguntas cómo pueden, suelen responder: "tú harías lo mismo"... Sueles pensar que no, que es imposible. Perdona que saque el pie del tiesto lleno de tierra... Esos héroes son los que miran al cielo y se fían del Padre cuando les dice: "Te basta mi gracia"

    Eso de solo 3 ó 4... ;-)))

    ...el recuerdo de Miguel. Gracias por traerlo. Fue alumno de mi señor padre. Ha dejado huella. Él también era un héroe.

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