Hace tiempo os comenté cómo nos las apañábamos con el proceso de lavado, secado y orden de la ropa.
He tenido que esperar a pintar el cuarto del lavadero (si vierais los problemas de humedad que tenemos allí con la maldita condensación lo entenderíais) para poder hacer las fotos y que se entienda mejor la explicación:
En estas dos primeras imágenes se aprecian -a duras penas porque, recordad, nunca debe hacerse una foto a contraluz- aquellas cestas que A. compró y marcó con el nombre de cada uno de nosotros para que, cuando sacamos la ropa que no necesita plancha de la secadora se ponga en la cesta de cada uno. En la foto de la derecha se aprecian mejor la lavadora y secadora.
La lavadora tiene una capacidad de 7,5 Kg que, a pesar de ser relativamente grande, no evita que se pongan muchas a la semana. La secadora, sin embargo, tiene capacidad para 8 kg.
No sé si sois capaces de apreciar al final de la habitación unas barras que colocamos para poner allí, con perchas, aquellas prendas que deben plancharse. Una vez planchadas, se cuelgan en una parte de la barra superior (normalmente a la derecha) poniendo antes una percha con un letrero que pone "ropa planchada" (eso sí que cuesta apreciarlo en la foto).
Esta habitación es conocida también como la "Sala de máquinas", nombre que no me acaba de convencer por cuanto creo que ese nombre sería más propio para nuestro dormitorio ;-) ¿Por qué "Sala de máquinas"? Pues porque, además de la lavadora, la secadora y la plancha, allí se encuentra también un congelador.
Ese congelador tiene no sé cuántos cajones y nos permite realizar grandes compras de comida para que dure un tiempo. Hasta hace poco teníamos otro "que hacía mucho hielo" (A. dixit), así que decidió comprar otro que fuera No frost y, aprovechando las circunstancias y el Plan Renove de la Generalitat de Catalunya, más grande.
Antes de que nuestra ya entrañable Anónima entre diciéndome que "me habré quedado tan tranquilo" o "que no me fastidia" o "que soy de no sé qué escuela", diferente a la de su santo ..., os diré que yo también conozco esta estancia de la casa y no sólo de pintarla de vez en cuando ni de coger alguna que otra herramienta de su caja, sino que pongo lavadoras muy a menudo, recojo de la secadora la ropa y la ordeno en las cestas e incluso he planchado.
Aprovecho la entrada para agradecer a Anónima su reciente incorporación y, sobre todo, por la forma en la que lo ha hecho. Has conseguido -permíteme que te tutee a pesar de tus apellidos- que las visitas a mi blog aumenten de forma considerable, llegando incluso a recibir una visita de Andorra, tan cerca y tan lejos.
Hoy, en el rincón de las BSO, una perlita. Se trata de la escena final de la película "Grita libertad" en la que se interpreta el himno nacional de Sudáfrica, "Nkosi sikelel'i Afrika", y, como decía aquél, pone la gallina de piel. Para el que quiera escucharlo, deberá hacerlo a partir del minuto 07:06. Eso sí, un poco de paciencia, porque va in crescendo hasta que a partir del 08:05 se llega al clímax (al menos para mí). Así que ya sabéis que debéis hacer los impacientes. ¡Hala, a disfrutar!
He tenido que esperar a pintar el cuarto del lavadero (si vierais los problemas de humedad que tenemos allí con la maldita condensación lo entenderíais) para poder hacer las fotos y que se entienda mejor la explicación:
En estas dos primeras imágenes se aprecian -a duras penas porque, recordad, nunca debe hacerse una foto a contraluz- aquellas cestas que A. compró y marcó con el nombre de cada uno de nosotros para que, cuando sacamos la ropa que no necesita plancha de la secadora se ponga en la cesta de cada uno. En la foto de la derecha se aprecian mejor la lavadora y secadora.
La lavadora tiene una capacidad de 7,5 Kg que, a pesar de ser relativamente grande, no evita que se pongan muchas a la semana. La secadora, sin embargo, tiene capacidad para 8 kg.
No sé si sois capaces de apreciar al final de la habitación unas barras que colocamos para poner allí, con perchas, aquellas prendas que deben plancharse. Una vez planchadas, se cuelgan en una parte de la barra superior (normalmente a la derecha) poniendo antes una percha con un letrero que pone "ropa planchada" (eso sí que cuesta apreciarlo en la foto).
Esta habitación es conocida también como la "Sala de máquinas", nombre que no me acaba de convencer por cuanto creo que ese nombre sería más propio para nuestro dormitorio ;-) ¿Por qué "Sala de máquinas"? Pues porque, además de la lavadora, la secadora y la plancha, allí se encuentra también un congelador.
Ese congelador tiene no sé cuántos cajones y nos permite realizar grandes compras de comida para que dure un tiempo. Hasta hace poco teníamos otro "que hacía mucho hielo" (A. dixit), así que decidió comprar otro que fuera No frost y, aprovechando las circunstancias y el Plan Renove de la Generalitat de Catalunya, más grande.
Antes de que nuestra ya entrañable Anónima entre diciéndome que "me habré quedado tan tranquilo" o "que no me fastidia" o "que soy de no sé qué escuela", diferente a la de su santo ..., os diré que yo también conozco esta estancia de la casa y no sólo de pintarla de vez en cuando ni de coger alguna que otra herramienta de su caja, sino que pongo lavadoras muy a menudo, recojo de la secadora la ropa y la ordeno en las cestas e incluso he planchado.
Aprovecho la entrada para agradecer a Anónima su reciente incorporación y, sobre todo, por la forma en la que lo ha hecho. Has conseguido -permíteme que te tutee a pesar de tus apellidos- que las visitas a mi blog aumenten de forma considerable, llegando incluso a recibir una visita de Andorra, tan cerca y tan lejos.
Hoy, en el rincón de las BSO, una perlita. Se trata de la escena final de la película "Grita libertad" en la que se interpreta el himno nacional de Sudáfrica, "Nkosi sikelel'i Afrika", y, como decía aquél, pone la gallina de piel. Para el que quiera escucharlo, deberá hacerlo a partir del minuto 07:06. Eso sí, un poco de paciencia, porque va in crescendo hasta que a partir del 08:05 se llega al clímax (al menos para mí). Así que ya sabéis que debéis hacer los impacientes. ¡Hala, a disfrutar!