viernes, 7 de septiembre de 2012

Búsquedas (otra vez)

Como ya hace tiempo que no escribo sobre eso que tanto me gusta y que no es otra cosa que las estadísticas (que no sirven para nada) de este blog, hoy lo haré.

Empezaremos por los famosos "motores de búsqueda", ya sabéis, aquellas frases que escriben los (incautos) internautas que pretenden encontrar algo. Me han llamado la atención las siguientes:

- "paraolimpiadas atletismo detalles" Juraría no haber tocado este tema en ninguna de mis entradas (además, titular una así tiene su mérito), aunque estoy seguro que ha llegado hasta aquí por aquella que dediqué a Pistorius hace algunas semanas.

- "desmotivaciones para mis hijos". ¿Qué buscaría el/la internauta con esta frase? Y lo que es peor ¿cómo ha llegado hasta aquí escribiendo eso? Voy a pedir urgentemente una cita con el Sr. Google.

- "anonimo de tu hijo" Leído tal y como lo han escrito es posible que quisiera relacionar a un hijo con aquella marca de yogures, ¿no?

- "campamentos madre hijo". ¡Dios mío!, pueden ser la bomba.

- "dibujos animados con fraces ala je ..." Lástima que no esté completa porque, la verdad, prometía.

- "mira lo que ha echo mi hijo" A veces me entero de lo que ha hecho, pero de lo que ha echo, os aseguro que no tengo ni idea.

- "literas de tres camas" Ya es un clásico y me estoy planteando muy seriamente empezar a cobrar una comisión.

- "como hacer carn d olla". Imagino que querría decir cómo hacerla ... lo siento, te equivocaste de blog. Prueba en el de Dolega , que tiene un apartado de recetas, aunque ... ella es (de momento) de un pueblecito de la Sierra de Madrid y no sé yo si allí saben lo que es eso.

- "como me doy de baja de quinicall" Ni idea, la verdad, yo ni siquiera llegué a darme de alta.

- "periodismo gráfico y lucha social". ¡Jo!, esto parece el título de una exposición o una conferencia y no recuerdo haber tratado este tema ni de refilón.

- "como coger erizos de mar" Apreciado (y seguramente confuso) lector, a pesar de no ser un experto en la materia, puedo decirte que puedes intentarlo con los pies, pero sin duda, lo mejor es ... con la mano.

- "emoticones tristes" ¡Y dale!, esta búsqueda no me produce tristeza, sino miedo.

- "el hijo thermomix" De verdad, era una broma, como aquella de que tenía algún hijo IKEA.

- "cuando fui skin" ¿Qué?, pero ¿cómo es posible que ...? ops, espera ... humm, uy, es verdad, que un día leí un libro y juraría que éste era su título. Lo siento.

Otro dato relevante en cuanto a los lugares desde donde se han recibido visitas ha sido la irrupción de Portugal. ¿Será porque Cristiano está triste? No lo sé, pero ha coincidido su actual situación con las primeras visitas del país vecino. Si esperaban encontrar cómo he tratado este asunto, son unos ilusos ... si no, simplemente lusos (hey, chiste para inteligentes)

Gracias a mi amigo I., elingenierocomehuevosdehormiga(hembra), ha habido conexiones desde la India e intentos desde China. Y digo intentos porque tal y como me decía I. en un correo electrónico que me envió, parece que allí me tienen vetado. Le fue imposible conectarse desde el aeropuerto internacional de Shangai (donde sí se le permitió conectarse a La Vanguardia, por ejemplo). La foto que encabeza la entrada de hoy es la pantalla que le apareció al teclear el nombre de este blog.

miércoles, 5 de septiembre de 2012

Cuando uno está enfermo

El lunes empecé a trabajar en la oficina de intermediación hipotecaria, iniciativa creada por la colaboración del Ayuntamiento de mi ciudad y el Colegio de Abogados. Presenté mi candidatura y finalmente me aceptaron para colaborar (cobrando, claro) hasta enero de 2013. Me ocupará las mañanas de los lunes y los viernes, por lo que es perfectamente compatible con otras cosas.

Pues bien, como os he dicho, el lunes día 3 era mi primer día, así que después de un largo periodo de vacaciones y lo nervioso que es uno, la noche del domingo al lunes fue un dramón. A eso habría que sumarle que no me pude tomar mi protector de estómago (se me acabaron las cápsulas el mismo domingo) y que tuve fiebre y dolor muscular. Vamos, como os decía, una nochecita de lo más movida.

Llegué a asustarme pensando que los nervios propios de un nuevo "trabajo" no podían ser tan exagerados. Sin embargo, con el paso de las horas, pude comprobar que era algo más. Lo del estómago lo arrastro desde hace ya mucho tiempo, aunque parece que cada vez va a más y la fiebre me ha estado acompañando hasta hoy mismo (ahora empiezo a estar mejor). Los síntomas han sido los propios de una gripe (fiebre y doliéndome todas las articulaciones), así que ya sabéis, debo ser un pionero en la nueva temporada gripal.

El tema de la entrada de hoy tenía que ver con esto en el sentido de que cuando tengo unas décimas de fiebre lo paso fatal, tengo mucho frío (no se va ni tapándote con 4 mantas), sudo como un auténtico campeón (no os preocupéis, que al ser cuerpo glorioso es inodoro) y el dolor en las articulaciones hace que no pueda ni moverme. A veces me pregunto si soy poco sufrido (comparado con A. por supuesto que sí) o si realmente es tan incómodo.

También es verdad que es más complicado cuando te encuentras así y los niños están en casa porque todavía no han empezado los colegios, A. ya ha empezado a trabajar y a Mi. se le ocurre invitar a un amigo a casa (y no es por el amigo, que se porta muy bien, sino por el resto de hijos, que se ponen como una moto cuando hay un invitado)

Suerte que por la tarde, cuando llega A. me mima y me cuida como a un bebé, cosa que se agradece mucho.

Bueno, a lo que iba ¿esto solo me pasa a mí?, ¿es algo propio solo de los hombres? (sabido es que las mujeres aguantan mucho más que nosotros) y ... ¿hay alguien por ahí que con unas cuantas décimas es como si se muriera?


domingo, 2 de septiembre de 2012

El padre de un amigo

La madrugada del viernes al sábado se murió el padre de mi amigo I., el ingenierocomehuevosdehormiga(hembra). Tenía cáncer de huesos y se esperaba el desenlace, pero, como casi siempre en la vida, ha llegado antes de lo esperado.

Me comentaba I. que murió plácidamente, acompañado de todos sus hijos y con una paz (interior y exterior) envidiable. Poco antes de su muerte recibió la extremaunción de manos de un amigo suyo sacerdote con el que pasó sus últimos momentos en la tierra hablando de sus numerosas vivencias que pasaron juntos, entre ellas sus numerosas excursiones a la montaña.

Yo tuve la suerte de conocerlo hace muy poco tiempo. Fue un día que quedé con I. en su casa. Al llegar me comentó que debía pasar un momento por casa de sus padres porque tenían no sé qué problema con el aparato de aire acondicionado. Como viven en el piso de abajo, decidí acompañarle. Al entrar en la casa, I. (que "és molt de la broma") le comentó a sus padres que venía acompañado por el técnico del aire acondicionado. Al oír eso, su padre se dirigió a mí y empezó a contarme los problemas que tenían con el aparato. Enseguida I. le dijo que no, que era una broma e intentó decirle quién era yo citando a otras personas que él conocía. "Es paterfamilias, el hermano de P., que estudió conmigo en el colegio y que ahora es sacerdote", "está casado con A., hermana de mossèn J." En este punto, interrumpió su padre diciéndole "pero el mossèn ¿quién es, su hermano o su cuñado?" Si es que ... el pobre, con  toda la razón, se había liado porque tanto mi hermano como mi cuñado son sacerdotes.

El viernes fuimos al tanatorio a despedirnos y hablamos un poco con I. y su hermano J., quienes nos contaron lo agradecidos que estaban por la muerte que había tenido su padre. Ayer sábado asistimos al funeral en una Catedral repleta de gente. Eran muchos los que acudieron allí en señal de cariño hacia él y su familia. Sobrecogedor. Mientras, allí, yo pensaba que desde arriba nos estaría viendo a todos y al reparar en mi presencia, debió pensar "Caramba, hasta el técnico del aire acondicionado ha venido a mi funeral" 

viernes, 31 de agosto de 2012

Dentro de poco empieza el cole ...

El miércoles por la tarde llegamos a casa, descargamos todo aprisa y corriendo y fuimos a ver a unos amigos (llevábamos tiempo sin verlos y nos hacía ilusión pasar un rato con ellos). 

Ayer, a pesar de estar de guardia, tras aceptar la renuncia de un compañero (era de violencia doméstica y no recibí ni una llamada, que ya es buena noticia), aprovechamos el día lluvioso para preparar uniformes. Es una de las peores tareas que existen. Es más, mi miedo al infierno es porque según se rumorea allí siempre se preparan uniformes. Porque todos mis lectores son listos sois capaces de imaginaros qué significa eso y multiplicarlo por 5 (Ma. sigue en Manchester). 

- "A ver esta camisa. Mi.!!!, Mi., ven a tu cuarto!!!!"

- "¿Qué pasa?"

- "Pruébate esta camisa"

- "¡Jo!, qué rollo"

- "¿Qué rollo? ¿Te crees  que a mí me gusta estar aquí probándote camisas en lugar de ... de ... ¡de lo que sea?!"

Después de tirar algunas con los cuellos más rozados que un papel de lija después de usado, de tirar otras porque los lamparones no hay quien los quite y de añadir un punto a algunas que el curso anterior pertenecían a P., llegó el turno de Q.

Esta mañana, como no teníamos suficiente con lo de ayer, nos hemos puesto a ordenar la cocina. Lo que en un primer momento iba a resultar una tarea sencilla consistente en hacer algo más de sitio tirando cosas inútiles o que no se usan, ha resultado extenuante. Ya sabéis, uno se pone y no puede parar:

- "Ya que estamos limpiamos este armario"

- "Oye, estos cacharros los ponemos en aquel otro armario, ¿vale?"

- "¿Lo limpiamos también?"

- "¡Claro!"

Y así, a lo tonto a lo tonto, hemos limpiado todos los armarios, todos los botes que podéis ver en esta imagen  (y otros que no se ven) y esta alacena y sus cacharritos ...




Para compensar un poco tanto trabajo, esta noche iniciamos la temporada de Play Station. Tengo ya unas ganas de jugar con mis amigos ...

jueves, 30 de agosto de 2012

Cuando no se sabe de fútbol

El otro día, P. y yo fuimos a Blanes a pasar la ITV de nuestra furgoneta (verde). Como salimos con tiempo suficiente, al pasar por Lloret de Mar le propuse a P. parar en unas tiendas típicas para turistas que exhibían camisetas de equipos de fútbol. No entraré a discutir si eran auténticas o no (por el precio lo dudo) porque no es el objeto de esta entrada.

Entramos en la primera de las tiendas y rápidamente salió a nuestro encuentro un ciudadano paquistaní (no sabría deciros exactamente de qué región) que, al vernos mirar unas cuantas camisetas, nos preguntó qué buscábamos. Intentamos quitárnoslo de encima con un educado "Estamos mirando", pero él pareció no entenderlo (mentira cochina, hace como que no lo entiende) y siguió agobiándonos. Le pregunté si además de camisetas del Barça y del R. Madrid tenía alguna más y me señaló las de otros equipos extranjeros. "No, no de España" y va el listo y me saca una de la selección. "No, ¿no tienes camisetas de otros equipos de la Liga española?" Si ya me estaba molestando el dependiente con su acoso, se ganó definitivamente mi antipatía cuando con una sonrisa boba me dice "¿Qué otros equipos hay?" P., que estaba pasando del dependiente y miraba camisetas, y yo contestamos al unísono "¿El Sevilla?" Y nos fuimos de esa tienda. Mientras nos íbamos acerté a oír cómo el dependiente preguntaba a otro si tenían camisetas del Sevilla. 

Llegamos a la segunda de las tiendas, situada al lado de la anterior, cuando otro dependiente paquistaní (puedo prometer y prometo que no era el mismo) nos pregunta qué queremos. Intentamos esquivarlo con el clásico "Estamos mirando", pero como al anterior, esta frase parece no afectarles lo más mínimo, porque se quedó a nuestro lado enseñándonos camisetas. Le pregunté si tenía camisetas de otro equipo español (que no fuera el Barça o el Madrid) y me dice "Del Espanyol, no". "No, no, de otro equipo español" e insiste "No, Espanyol, no". Hartos de tanta incultura futbolística, decidimos irnos de allí, mientras el tipo nos perseguía diciendo que no tenían "del Espanyol no, pero sí de España" Lamentable.

Las siguientes tiendas las miramos desde fuera sin ganas de entrar al comprobar la nacionalidad de sus dependientes y el miedo a sufrir un acoso sin cuartel por parte de los mismos.

P. y yo comentamos lo molesto que resulta esa agresividad en el trato hacia sus clientes y llegamos a la conclusión de que quizá con los extranjeros resulte eficaz, pero con nosotros y con la mayoría de la gente que conozco, no.

Pero si grave es eso, peor aún es que unos ciudadanos del mundo (os aseguro que no eran virtuales, sino reales) dedicados al comercio y que de entre sus productos ofrecen camisetas de equipos de fútbol, no solo no tengan la camiseta del Sevilla, sino que ni siquiera parecían conocerlo. A punto estuve de preguntar por el propietario del establecimiento y advertirle de la sabandija que tenía por empleado, pero temí por su puesto de trabajo, vi una familia detrás de ese ignorante y no di el paso. Bueno que es uno.

Tras pasar la inspección del vehículo, volví a casa a descansar con mis bermudas favoritas.


Por si no se lee bien, debajo del escudo del más grande equipo del mundo, pone "Somos de todos". A punto estoy de añadir a boli "menos de esos paquistaníes indeseables", pero creo que estropearía las bermudas.

jueves, 23 de agosto de 2012

Limpiando el coche

Seguimos descansando tan a gustito, pero hay algo que me turba, algo que hace que mi paz no sea total. Es un constante martilleo en mi conciencia. Llevo días dándole vueltas hasta que un repaso del blog me ha hecho caer en que hace un tiempo que no publico y mis fans -que son legión- me hacen llegar así su queja. España y yo somos así.
Ya dije en una ocasión que esribir una entrada en una tablet era un martirio (hubo quien añadió que comparable a depilarse las piernas sin cera, cosa de la que no puedo dar fe, pero de la que soy capaz de hacerme una idea), pero si a eso le añades que aquí la cobertura es mínima y que tener internet roza lo extraordinario, podéis imaginar el esfuerzo que estoy haciendo. Vosotros/as os merecéis todo.
Llegamos aquí el lunes por la noche y al día siguiente me dio uno de esos "prontos" de los que pronto te arrepientes (de ahí su nombre) y empecé a limpiar el coche. En nuestro caso es una odisea por las dimensiones del vehículo (para limpiar el techo necesito ayudarme de una escalera) y porque desconocía los productos de limpieza que aquí tienen. Tras mucho buscar y descartar limpiador de baño, lejía, antical, detergente de color, suavizante, limpiador jabonoso de madera y desincrustante de cemento, opté por un limpiador con amoníaco, eso sí, con una considerable dosis de recelo. Empiezo mi cometido ayudado por P. y cuando llevamos un rato aclarando pasa JP y exclama "¡Qué limpio!". Merece la pena el esfuerzo, pensaba, cuando JP añade "¡Es azul!, no sabía que el coche era azul". "Jo, yo tampoco lo sabía" En un acto instintivo miro la esponja con la que estaba limpiando el coche y ... ¡era verde! "Dios mío, el amoníaco está quitando el color al coche". Como seguía viendo el coche verde y temiendo que fuera un recurso de mi cerebro que se negaba a aceptar tal desgracia, pedí opiniones algo más autorizadas. Tanto A. como P. coincidieron en describir el coche como verde. Buf, ¡qué alivio!
Intentaré poner una foto del coche y así os hacéis una idea de la gracieta de JP.
De verdad, tengo los dedos destrozados, así que otro día os contaré más cosas.

sábado, 18 de agosto de 2012

Sigue el verano (y que dure)

El verano sigue avanzando y nuestros hijos mayores no paran de repetir que ya queda muy poco para que empiece el curso. A mí me resulta un poco pesado este reiterado comentario, pero echando la vista atrás, recuerdo perfectamente esa sensación que nos embaragaba a medida que avanzaban las vacaciones y siempre tras rebasar la primera quincena de agosto. Sin embargo, lo peor -y con diferencia- era cuando a los "amigos" de El Corte Inglés les daba por iniciar su famosa campaña de "Vuelta al Cole". Esta campaña daba comienzo siempre en agosto y era como un toque de atención de que aquello que tanto estabas disfrutando tenía también un final. Venía a ser una advertencia de la frugalidad del tiempo, pero en versión infantil.

Este año, las olas de calor (africano, sahariano o de donde sea) que se van repitiendo hacen que esto de la vuelta al cole se vea quizá un poco más lejano en el tiempo. O al menos eso me parece a mí.

Seguramente mañana nos iremos unos días a aquella casa de mis padres en La Selva. Parece que la benjamina de la familia ha tenido a bien acabar su estancia y cedernos "graciosamente" (porque, maldita la gracia que nos ha hecho) esa casa para que, a pesar de haberla pedido -y tenerla "reservada"- con mucha antelación, podamos ir bastante más tarde de lo inicialmente previsto.

Antes de salir, iremos al aeropuerto a llevar a JB. Tengo la sensación de que los últimos días en España se le están haciendo un poco largos (a nosotros también). Tengo la ligera sensación de que mis hijos (P. y Mi., sobre todo), podrían haber estado un poco más por él, aunque también tengo muy claro que este chico podría haberse esmerado un poco más, tanto en la integración en la familia, como en el estudio del idioma. Pero bueno, es lo que hay.

Hace un rato ha terminado el partido con el que el Sevilla inauguraba la temporada 2012-13. Se ha ganado al Getafe (2-1), pero las sensaciones no son del todo buenas, aunque, claro está, me quedo con el resultado y continúa el margen de confianza que debemos dar al equipo, sobre todo a estas alturas de la temporada. Ya veremos qué pasa en los partidos contra rivales de mayor entidad.

Para acabar, comentaros que parece que poco a poco la blogosfera va volviendo a la normalidad. Alguno de los logueros (y blogueras, sobre todo blogueras) que sigo empiezan a volver de sus (merecidísimas) vacaciones.

Ahhhh, me olvidaba, mi amiga Leles me ha dado un premio por este blog, pero (espero que no se lo tiome a mal), no volveré a escribir una entrada citando 7 caracterísiticas mías y recomendando otros 7 blogs.