Aquello fue la puntilla para que el sevillismo de P. (¡atención a la cursilería!) quedara grabado a fuego en su corazón. Nunca olvidaré la sorpresa de P. cuando, vestido con la equipación del Sevilla, nos dirigíamos al campo y a medida que nos acercábamos empezó a ver cada vez más gente con camisetas del Sevilla, banderas y bufandas. Mi hermano P. consiguió que P. pudiera fotografiarse en el césped con el equipo (ya sabéis, la típica foto que se hace el equipo local con no sé cuántos niños antes de empezar un partido) y como la asistencia al partido fue masiva, la cara de P. era de absoluta alegría comprobando que no era un "bicho raro". Me explico, cuando P. iba a P-3 llegó un día a casa por la tarde diciéndome -incrédulo- que en su clase ¡no había nadie del Sevilla!
- "¿Cómo?, ¿nadie?", le dije yo mientras intentaba encontrar una explicación convincente para su edad.
- "Noooooooo, nadie"
- "Jo, pues vaya cole ..." Lo sé, no fue muy acertado, pero no se me ocurrió nada mejor.
Como decía, aquella tarde-noche hizo que P. nunca más se sintiera diferente. Sigue siendo el único, no de su clase, sino de todo el cole si exceptuamos a sus hermanos, pero ya le da igual, incluso le gusta porque le hace único.
Años más tarde, en noviembre de 2006, fui con Mi. El partido elegido fue un Sevilla-Valencia (3-0) y la sopresa que mi hermano P. nos tenía preparada fue que al día siguiente del partido, fuimos a la Ciudad Deportiva a ver el entrenamiento del equipo, allí recogimos a Jesús Navas y nos acompañó al aeropuerto, donde tomamos algo con él, a despedirnos. También fue un baño de sevillismo para Mi.
En ambos casos, mis hijos -casualmente- tenían 7 años cuando vivieron esta experiencia, por lo que Q., el siguiente si seguimos el orden de edad, lleva 3 años "recordándome" que le tocaba a él, pero las circunstancias no facilitaban este viaje. Hace poco, encontré una oferta para viajar a Sevilla, miré el calendario y comprobé que el lunes, 3 de diciembre juegan en el Sánchez Pizjuán el Sevilla y el Valladolid. Comentamos la circunstancia con el profesor de Q. y ante su autorización, reservé los billetes. El lunes, muy temprano nos vamos a Sevilla Q. y yo. En esta ocasión, mi hermano P. está haciendo gestiones con un miembro de la directiva del club para conseguirnos 2 entradas. Si no lo consigue, las compraremos el lunes en la taquilla (he visto que las más baratas son a 15 €) y ya está.
Me parece que el siguiente será JP dentro de un tiempo.
Ah, si alguno está pensando que S. también tiene que ir, no está tan claro. S., con total "libertad materna" decidió ser del Barça. Aaaaahhhh, se sienteeeeee.