Ayer pinté la habitación de los niños (la de la litera de tres) de un color marrón tirando a gris ... Huy, perdonadme, que por un momento creí que tod@s mis seguidor@s son normales y no precisan que se les detalle el color en cuestión. Decía que ayer pinté esa habitación y el color usado fue una mezcla que hicimos aprovechando un cubo de pintura color "barro de río" con ... ¿perdón?, ¿que no sabéis qué color es ése?. Buf, os veo poco puest@s.
| El color de la pared es barro de río |
Aquí tenéis el resultado de mezclar el "barro de río" con blanco
| Es el de la pared, carmesí es el de la bandera, así como el del mueble-estantería es blanco y verde chartreuse es el de la caja número 3 |
Que nadie se sienta ofendid@ por esta aclaración del color utilizado en la habitación infantil, pero de todos es conocido que mientras los hombres somos algo más básicos en esto de los colores, las mujeres acostumbran a complicarlo un poco más, a establecer diferenciaciones de tonalidades dentro de un mismo color y, en consecuencia, a utilizar más nombres en su denominación. Este esquema podría ser un buen ejemplo de lo que digo:
Quizá algun@ se pregunte a qué viene esto. Os explico:
Estaba en Madrid porque mi hermano había sufrido un percance grave de salud cuando había llegado allí por trabajo y ella vino desde allí. Pasaba un día y otro, sin saber si se convertirían en tres o en cuatro, resuelto a hacer una guardia permanente en un hospital alejado del centro mientras esperaba a que diera la hora de estar unos pocos minutos con él, pocos para mi, muchos para el paciente a decir de los médicos.
Sólo quiso acercarse a saludar, a decir hola, a calmar mi aburrimiento sin curarlo del todo, porque tampoco era cosa de quedarse allí a pasar la tarde. Supongo que no se preocupó mucho por la impresión que causaría, la verdad, porque siempre debe causar la misma impresión en general. Así es que, por casualidad, el pantalón era marrón claro, la camisa era blanca con botones y ojales negros, la chaqueta era larga de color marrón, el bolso y el cinturón eran de color marrón también, los zapatos eran negros con un poco de tacón, igual que la correa del reloj (que era negra, no que tenía tacón). Podría haber sido de otro color, porque se iba al poblachón (como ella lo llama), pero era negra, porque venía del trabajo. Como pueden ver, o al menos imaginar, la combinación de colores era adecuada y las tonalidades eran discretas, en tonos perfectamente distinguibles aunque siempre se puede discutir si son distinguidos.
Y así vestida, señores, que alguien piense que en lugar de ir de marrón iba de beige, chocolate y camel es obsesionarse con los detalles. Y que ese(a) mismo(a) alguien además te lo diga, es bajar a detalles tan poco importantes como aquellos en los que no se ha fijado. Y que encima reaccione de forma rotunda, con la única naturalidad que le fue posible:
- ¿Marrón???? ¡Yo nunca voy de marrón!
En fin, se lo tendré que perdonar, porque la visita fue todo un detalle, aunque me cueste la paciencia…